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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Entrevista a la 'ecofeminista' Vandana Shiva



'EN EL MUNDO HAY HOY MÁS COMIDA QUE NUNCA Y 1.000 MILLONES DE HAMBRIENTOS'

Por Rosa M. Tristán - El Mundo

Shiva critica la postura del Gobierno español con los transgénicos. Apuesta por una agricultura orgánica frente a los transgénicos. Ha recibido el Premio Internacional Yo Dona por su labor humanitaria.
La activista ambiental y Premio Yo Dona 2009 denuncia el hambre que generan las semillas transgénicas en el mundo.
Vandana Shiva lleva toda la vida luchando contra el monocultivo de la tierra, pero también de la mente. Nacida en el norte de la India, Shiva inició su formación como Física cuántica, pero pronto comprendió que había muchas batallas pacíficas que librar contra la injusticia y la codicia y que las mujeres debían tomar la batuta.
Ahora, a sus 56 años, es filósofa, ecologista, escritora... y sobre todo una activista contra la destrucción de la naturaleza y «la miseria que acarrea un sistema de producción de alimentos. Hace unos días, Shiva ha recibido el Premio Internacional 'Yo Dona' por su labor humanitaria, uno más que sumar a la larga lista en la que también está el Premio Nobel Alternativo, en 1993.

Pregunta.- ¿Qué le hizo cambiar el rumbo como física?
Respuesta.- Mi padre era conservador medioambiental en un valle del Himalaya, pero el cambio fue en la Universidad, donde me hice voluntaria del movimiento Chipko. Eran mujeres que protegían los árboles. Al acabar los estudios creé una ONG de investigación independiente porque me di cuenta de que quienes cortaban los árboles eran quienes hacían los informes, y el resultado siempre era a su favor. La gente necesitaba sus propias investigaciones. El lema era que había que dejar de robar a la Naturaleza y que debía hacerse desde una perspectiva femenina. Y se basaba en que el conocimiento es necesario para la acción en defensa de los derechos de ambas. Yo soy física, pero ese título no basta. A menudo, los expertos bloquean las acciones porque saben mucho de un tema y no son conscientes de lo que no saben. Por ello es importante escuchar a todos, a la gente normal, a las mujeres, aunque no tengan títulos.

P.- Luego creó la ONG Navdanya, opuesta a los cultivos transgénicos.
R.- Sí, su fin es proteger la biodiversidad y las semillas, cuyo conocimiento ancestral siempre ha estado en manos de las mujeres. Han sido 25 años de duro trabajo para ayudar a los pequeños granjeros a cultivar semillas orgánicas. Y ahora consiguen mejores resultados que quienes plantan los transgénicos de Monsanto. Con la amenaza del cambio climático, estas semillas del banco de Navdanya son la solución y no están patentadas. Cuando hay ciclones o sequías, las repartimos a los campesinos, a medio millón de personas. Además, son mejores para los consumidores que las que vienen de Occidente, cuyos frutos no tienen sabor. En nuestro banco tenemos semillas que combaten el cambio climático y vegetales de infinidad de clases: 20 tipos de patatas, 10 de berenjenas, etcétera.

P.- ¿Qué es el ecofeminismo?
R.- Contar con la conciencia verde de las mujeres para evitar el binomio entre dominación y destrucción. La percepción masculina es que se puede mantener parte del medio ambiente y destruir la otra. Y si surgen problemas, se buscan soluciones. La perspectiva de la mujer es social. Se basa en la conexión entre el derecho a la alimentación de todos y la protección de la naturaleza. Si un niño tiene cáncer porque el agua está contaminada, sabe que hay que luchar contra lo que lo desencadena. Y como ejemplo, las mujeres que lucharon contra Coca-Cola en Kerala por ensuciar su agua potable, o las de Bhopal. Son las últimas expertas en supervivencia.

P.- ¿Hacia dónde cree que va la producción mundial de alimentos?
R.- La alimentación de la Humanidad cada vez depende de menos alimentos (soja, arroz, trigo y maíz). Y es porque unas pocas multinacionales controlan todas las semillas. Patentan una semilla de maíz y la distribuyen por el mundo. El segundo cambio importante es el comercio. La globalización no ha significado el libre comercio de comida de unos países a otros; al contrario, se aplasta a los países que pueden producirla. A cambio, mil millones de personas pasan hambre. En un mundo que produce más comida que nunca, en India el consumo per cápita ha caído de 270 kilos al año a 150 kilos, menos que en la gran crisis alimentaria de Bengala [1945]. Hoy el 70% de los niños están mal nutridos y las mujeres están anémicas porque plantan semillas sin hierro. En Navdanya tenemos un plan de nueve semillas, que son las básicas para la vida.

P.- ¿Y qué fue de la famosa Revolución Verde en India?
R.- Hoy hablar de Revolución Verde cómo solución es absurdo. Ya lo escribí en 1984. Incluso en Punjab, donde se vendía como un éxito, creció el terrorismo acuciado por el hambre. Los campesinos tomaron las armas y murieron 30.000 personas. Incluso el conflicto mató a Indira Ghandi. La Revolución Verde sólo produjo más arroz y trigo porque hubo más irrigación. Lo malo es que se usan pesticidas para semillas transgénicas a las que no afectan esos productos. Y las familias se endeudan al comprar estos productos. Hipotecan hasta las tierras. Hoy, quienes pasan más hambre son los productores de comida porque no pueden comer lo que han sembrado. La industria química, la revolución verde y los transgénicos se basan en la muerte. Lo venden como milagroso, pero cuando sustituyes ciencia por mitología, nunca puedes saber si tus colegas científicos te van a mentir. Y la Revolución Verde es en un mito.

P.- ¿Cree que los científicos tienen responsabilidad?
R.- Por supuesto. La responsabilidad está desde el científico que en su laboratorio hace una semilla que afectará al medio ambiente, hasta los políticos que redireccionan hacia los transgénicos presupuestos que deberían ir a la agricultura orgánica.

P.- Un cambio es que ya no se venden como el fin del hambre, sino la solución al cambio climático.
R.- Es verdad. Y lo que hacen es robar el conocimiento que los agricultores consiguieron durante milenios, y también la naturaleza. Venden trigo de bajo gluten, o arroz basmati, o el neem, como sus inventos. Pero ya existían. Y cuando cambias un gen en una planta, no sabes cómo va a afectar a los demás, si saldrá una planta inestable. Pero como hay pánico al cambio climático, ofrecen la solución milagrosa.

P.- ¿Y transgénicos sin patentes?
R.- Incluso así los científicos independientes deberían comprobar que no tienen riesgo. Porque ni siquiera producen más. Monsanto dijo que sus semillas de algodón darían 50.000 kilos por acre en cada cosecha, pero nosotros hemos seguido todo el proceso y realmente son 400. Ahora, un informe de la ONU, en el que 400 científicos han trabajado durante cuatro años, compara los resultados de la agricultura transgénica, la de la Revolución Verde y la orgánica y han comprobado que los mejores resultados se dan en la última. Lo que pasa es que se potencia la agricultura industrial frente a los jóvenes que quieren volver al campo.

P.-El Gobierno español apoya a los transgénicos. Tenemos 80.000 hectáreas plantadas...
R.- Yo le diría que se fije en sus vecinos (Francia, Hungría, Austria) que los han vetado. Los españoles se merecen más y mejor de lo que tienen. El Gobierno debería protegerles de los transgénicos y falla al no hacer investigaciones independientes sobre sus efectos. Pero como no hay regulación, proliferan.

Fonte:

viernes, 4 de septiembre de 2009

“O corpo das mulleres é usado como campo de batalla” Hernán Zin, reporteiro de guerra



O xornalista arxentino presentou un adianto do documental “A guerra contra as mulleres” no Foro Internacional Revela de Oleiros.
Moisés Álvarez (Fonte orixinal: Vieiros)
Con frecuencia, mídese a crueldade das guerras polo número de mortos. Pero os enfrontamentos bélicos e as loitas polo control dos recursos económicos deixan outros tipos de vítimas. A última edición do Foro Internacional Revela de Oleiros, que remata o domingo 6 de setembro, pon o foco na violencia exercida contra as mulleres nos lugares en conflito. Alí explicou o xoves o xornalista Hernan Zin a súa experiencia, ao tempo que presentaba un adianto do documental no que está a traballar, “A guerra contra as mulleres”.

Hernán Zin é un xornalista e fotógrafo arxentino que desde hai 15 anos percorre lugares do mundo en guerra para amosar o punto de vista das vítimas. “Para entender as guerras sobran declaración de militares e xente con gravata e falta escoitar as voces dos que as sofren”, explica. En libros, documentais e reportaxes para diversos medios recolle os seus traballos xornalísticos sobre os máis de 30 países de África, Asia e América Latina que percorreu. Na actualidade mantén un blog no xornal 20 Minutos sobre lugares en guerra. Entre os aspectos que máis se esforza en denunciar está o tema que centra o seu documental: a violencia que sofren as mulleres nos conflitos armados.

-Como é posíbel que a violación siga a ser empregada como arma de guerra?

Esa é a pregunta que me fago neste documental, “A guerra contra as mulleres”. Pretendo denunciar que o corpo das mulleres segue a ser usado como campo de batalla, a pesar de que no 94, despois das guerras de Bosnia e Ruanda, a comunidade internacional proclamou que non ocorrería nunca máis.

-Cal é a razón de que a sociedade non lle dea a este asunto a importancia que merece?

Custa entendelo. Hai certa indiferenza racial, porque é algo que afecta sobre todo a mulleres africanas. E tamén hai moitos intereses creados. Por exemplo no Congo están os intereses relacionados coa explotación mineira do coltán. Falta vontade de acabar con este problema.

-Que buscan os que exercen esta violencia contra as mulleres?

Buscan o golpe máis baixo que se lle pode dar ao grupo rival. É unha forma de limpeza étnica. As mulleres son as sementes que procrean e ao atacar este piar fundamental están a destruír a sociedade. Esnaquízanlles o aparato reprodutivo e déixanas con vida porque así conseguen un efecto múltiple: fan que non teñan descendencia, que vivan con humillación e expúlsanas da sociedade. Unha morte normal non sería tan dura para a comunidade.

-Por que esta situación é especialmente grave no Congo?

Non o sei, pero na rexión dos Kivus danse o 70% das violacións do mundo. Quizais porque alí se conxugan a pobreza extrema e unha riqueza en recursos naturais que fai que moitas forzas loiten na zona, coas mulleres como vítimas. Elas viven unha situación de vulnerabilidade extrema, nunha rexión inestable, sen estado, sen infraestruturas.

-Aquí en Galiza, como noutras partes do mundo, a violencia tamén afecta moi directamente ás mulleres, aínda que non teña ese compoñente de limpeza étnica. Considérao un problema universal?

Sen dúbida. É un problema non só de África, Oriente Próximo ou a India. En Europa hai moito que facer, porque o corpo da muller estase empregando como obxecto para vender o que sexa.

lunes, 11 de mayo de 2009

Judith Butler: guía y entrevista


Judith Butler es la autora de uno de los libros más influyentes del pensamiento contemporáneo, El género en disputa. Feminismo y la subversión de la identidad, donde ya en los años noventa ponía en jaque la idea de que el sexo es algo natural mientras el género se construye socialmente. Sus trabajos filosóficos, complejos y muy difíciles de divulgar sin desvirtuar, han contribuido a construir lo que hoy se conoce como Teoría Queer y tuvieron un papel fundacional en el desarrollo del movimiento queer. Esta breve guía se detiene en puntos clave de su pensamiento.

Por Sebastián Freire

1
Butler y su giro copernicano


Ese giro se produce en torno del género y marcó la evolución de las concepciones que se venían teniendo al respecto dentro del feminismo. Cuando en 1990 publica El género en disputa, las ideas se dividían a grandes rasgos entre las que entendían al género como la interpretación cultural del sexo y aquellas que insistían en la inevitabilidad de la diferencia sexual. Ambas presuponían que el “sexo”, entendido como un elemento tributario de una anatomía que no era cuestionada, era algo “natural”, que no dependía de las configuraciones sociohistóricas.

Butler plantea que el “sexo” entendido como la base material o natural del género, como un concepto sociológico o cultural, es el efecto de una concepción que se da dentro de un sistema social ya marcado por la normativa del género. En otras palabras, que la idea del “sexo” como algo natural se ha configurado dentro de la lógica del binarismo del género.
2
Judith en el principio de los movimientos queer


Este planteamiento, a partir del cual el sexo y el género son radicalmente desencializados, desestabilizó la categoría de “mujer” o “mujeres”, y obligó a la perspectiva feminista a reconcebir sus supuestos, y entender que “las mujeres”, más que un sujeto colectivo dado por hecho, era un significante político. Al mismo tiempo, esta aguda desencialización del género, la idea de que las normas de género funcionan como un dispositivo productor de subjetividad, sirvió de fundamento teórico y dio argumentos y herramientas a una serie de colectivos, catalogados como minorías sexuales, que también, junto a las mujeres, eran (y continúan siendo) excluidos, segregados, discriminados por esta normativa binaria del género. En este sentido, el giro copernicano de Butler ayudó mucho al impulso y la expansión de los movimientos queer, y también trans e intersex.
3
Y el sexo..., ¿dónde está?

La impronta de Michel Foucault, y en particular su trabajo en la Historia de la sexualidad, es evidente. Ahora bien, si en el caso de Foucault el dispositivo de la sexualidad no tiene en cuenta el género, para Butler es esencial. A partir de Butler el género ya no va a ser la expresión de un ser interior o la interpretación de un sexo que estaba ahí, antes del género. Como dice la autora, la estabilidad del género, que es la que vuelve inteligibles a los sujetos en el marco de la heteronormatividad, depende de una alineación entre sexo, género y sexualidad, una alineación ideal que en realidad es cuestionada de forma constante y falla permanentemente.

Es importante insistir en que Butler no quiere decir que el sexo no exista, sino que la idea de un “sexo natural” organizado en base a dos posiciones opuestas y complementarias es un dispositivo mediante el cual el género se ha estabilizado dentro de la matriz heterosexual que caracteriza a nuestras sociedades. Puesto en otros términos, no se trata de que el cuerpo no sea material, no se trata de negar la materia del cuerpo en pos de un constructivismo radical, simplemente se trata de insistir en que no hay acceso directo a esta materialidad del cuerpo si no es a través de un imaginario social: no se puede acceder a la “verdad” o a la “materia” del cuerpo sino a través de los discursos, las prácticas y normas.
4
El género como performance

Antes que una performance, el género sería performativo. Esta diferencia entre pensar al género como una performance y pensar en la dimensión preformativa del género no es trivial. Decir que el género es una performance no es del todo incorrecto, si por ello entendemos que el género es, en efecto, una actuación, un hacer, y no un atributo con el que contarían los sujetos aun antes de su “estar actuando”. Sin embargo, en la medida en que este performar o actuar el género no consiste en una actuación aislada, “un acto” que podamos separar y distinguir en su singular ocurrencia, la idea de performance puede resultar equívoca. Hablar de performatividad del género implica que el género es una actuación reiterada y obligatoria en función de unas normas sociales que nos exceden. La actuación que podamos encarnar con respecto al género estará signada siempre por un sistema de recompensas y castigos. La performatividad del género no es un hecho aislado de su contexto social, es una práctica social, una reiteración continuada y constante en la que la normativa de género se negocia. En la performatividad del género, el sujeto no es el dueño de su género, y no realiza simplemente la “performance” que más le satisface, sino que se ve obligado a “actuar” el género en función de una normativa genérica que promueve y legitima o sanciona y excluye. En esta tensión, la actuación del género que una deviene es el efecto de una negociación con esta normativa.
5
Poderes y políticas


Hablar de género es hablar de relaciones de poder. Hay que tener muy en cuenta que en esta negociación, el no encarnar el género de forma normativa o ideal supone arriesgar la propia posibilidad de ser aceptable para el otro, y no sólo esto, sino también, incluso, supone arriesgar la posibilidad de ser legible como sujeto pleno, o la posibilidad de ser real a los ojos de los otros, y aun más, supone en muchos casos arriesgar la propia vida. En este sentido, la oportunidad política a la que abren los señalamientos de Butler se debe a que si el género no existe por fuera de esta actuación, y las normas del género tampoco son algo distinto que la propia reiteración y actuación de esas mismas normas, esto quiere decir que ellas están siempre sujetas a la resignificación y a la renegociación, abiertas a la transformación social. Estas normas que son encarnadas por los sujetos pueden reproducirse de tal modo que la normas hegemónicas del género queden intactas. Pero también estas normas viven amenazadas por el hecho de que su repetición implique un tipo de actuación que pervierta, debilite o ponga en cuestión esas mismas normas, subvirtiéndolas y transformándolas. Esta inestabilidad constitutiva de las normas es una oportunidad política.
6
La aparición de la homosexualidad


En paralelo con otras autoras que también han revisado el hecho de que las ideas que conlleva el género han sido tributarias de la matriz heterosexual –como por ejemplo Monique Wittig, Adrienne Rich o Gayle Rubin– los planteamientos de Butler apuntan a señalar que los ideales de masculinidad y feminidad han sido configurados como presuntamente heterosexuales. Si desde el esquema freudiano, por ejemplo, se parte de la idea normativa de que la identificación (con un género) se opone y excluye la orientación del deseo (se deseará el género con el cual no nos identificamos) –identificarse como mujer implicaría que el deseo debería orientarse hacia la posición masculina, y viceversa–, Butler planteará que esto no es necesariamente así. (Este es el prejuicio que permite entender el hecho de que históricamente se haya pensado en la idea de que un hombre que desea a otros hombres tenderá a ser necesariamente afeminado, y lo mismo en el caso de las mujeres, que si desean lo femenino, esto deberá asociarse con la identificación con lo masculino)
7
La ley del deseo


Desde el punto de vista de Butler, deseo e identificación no tienen por qué ser mutuamente excluyentes. Y aún más, ni siquiera, ni tampoco, éstos tendrían por qué ser necesariamente unívocos. No hay ninguna razón esencial que justifique que una debe identificarse unívoca e inequívocamente con un género completa y totalmente. Asimismo, tampoco habría ninguna necesidad en que una deba orientar su deseo hacia un género u otro. Tal es el caso por ejemplo de la bisexualidad.

En tanto ideales a los que ningún sujeto puede acceder de forma absoluta, masculinidad y feminidad pueden ser –y de hecho son– distribuidos, encarnados, combinados y resignificados de formas contradictorias y complejas en cada sujeto. Y no hay encarnaciones o actuaciones de la feminidad o de la masculinidad que sean más auténticas que otras, ni más “verdaderas” que otras. Lo que habría, en todo caso, son formas de negociación de estos ideales más sedimentados, y por ende naturalizados o legitimados que otros, lo que consecuentemente los vuelve “más respetables” de acuerdo con un imaginario social que continúa siendo primordialmente heterocéntrico.

Leticia Sabsay

Socióloga (UBA) Doctora por la Universidad de Valencia. Sus temas de investigación abordan la articulación de los conceptos de género, subjetividad y ciudadanía en la teoría feminista contemporánea. Participò con Judith Butler en el dictado del Seminario de doctorado “Performatividad, género y teoría social: la revisión de la categoría de sujeto”, que tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

ENTREVISTA

La invención de la palabra

¿Cómo ve el devenir de la potencia de lo que usted llamó la “matriz heterosexual” en las últimas cinco décadas? ¿Qué cambios han ocurrido y a qué cree que se deben?


–Pienso que tenemos que asumir que “la matriz heterosexual” es una manera de intentar describir las cambiantes operaciones de la heterosexualidad hegemónica y obligatoria, y que esta “matriz” no tiene una única formulación. A veces, una construcción teórica como “matriz heterosexual” actúa como punto de partida para un análisis pero no es en sí misma descriptiva. Podríamos hablar sobre cambios producidos en las últimas cinco décadas dentro de ciertos contextos geopolíticos y seguramente notaremos que hay más espacio para otros modos de la sexualidad –gay, lesbiana, bisexual–, pero también tendríamos que advertir los nuevos métodos de normalización que emergieron en las mismas décadas. Lo que podría ser importante de considerar es la manera en que la separación entre reproducción y sexualidad es evidente para gente de cualquier orientación sexual. Aunque también habría que recordar que el funcionamiento de la matriz heterosexual no sólo impone heterosexualidad sino que también controla los términos del género. Por lo tanto, es importante también hacer un seguimiento de cómo los modos de presentación de las cuestiones de género ya no están vinculadas con la orientación sexual de manera clara o previsible. Hay, por supuesto, lugares en el globo donde es más difícil seguir el “progreso”, así que probablemente necesitemos desarrollar un mapa dinámico y complejo para ensayar y pensar más cuidadosamente cuándo y dónde opera la matriz heterosexual.

¿Cómo imagina un futuro donde la norma binaria se haya diluido?

–No es necesario imaginarse un futuro en este sentido porque la impugnación del sistema binario de géneros ya ha sucedido. De alguna manera, ha sucedido. El desafío es encontrar un mejor vocabulario para las maneras de vivir el género y la sexualidad que no encaje tan fácilmente en la norma binaria. De esta manera, el futuro está en el pasado y en el presente, pero necesitamos producir la palabra en la que la complejidad existente pueda ser reconocida y en donde el miedo a la marginación, patologización y la violencia sea radicalmente eliminado. Tal vez nuestra lucha sea menos para producir nuevas formulaciones del género que para construir un mundo en el que la gente pueda vivir y respirar dentro de la sexualidad y el género que ya viven.

¿Qué consecuencias políticas traen aparejadas estas nuevas perspectivas?

–Algunas son claras: la oposición en la calle a la violencia médica y policial contra la gente transgénero, la conformación de nuevas alianzas entre feministas, lesbianas, gays y bisexuales, queer, genderqueer, transgéneros, intersex; la despatoligización de la homosexualidad y la transexualidad dentro de los manuales y prácticas médicas, la producción de espacios culturales donde a través del arte es posible explorar las luchas y los placeres de estas vidas particulares, el desarrollo de formas de activismo basadas menos en una identidad estricta que en una forma de afiliación donde la diferencia tenga más valor que la superación de ésta.

¿Es posible adaptar su trabajo teórico, sobre todo el vinculado con los temas de género, a la vida cotidiana?

–Hay varias formas de responder esa pregunta. Mi primera respuesta es decir que el trabajo y el amor están relacionados, y con eso quiero decir que amo mi trabajo y que mi trabajo proviene en parte de reflexiones sobre las condiciones del amor. Pero más que eso, creo que el género tiene mucho que ver con las relaciones que mantenemos en la vida. No siempre es el aspecto más importante de toda relación, pero el género es una forma de relacionarse. Pienso que la gente, en todo el mundo, está confundida con el género, incluso cuando lo están disfrutando, así que miran los recursos culturales que tienen a su disposición para que estas cuestiones tengan sentido. La teoría académica es sólo un recurso entre otros.

Pero dado que usted teoriza sobre el amor, la sexualidad, el deseo y el género, ¿hay alguna forma de aplicar algunos de sus postulados?

–No pienso que la teoría deba ser aplicada. No se trata de un conjunto de prescripciones abstractas aplicables a la vida práctica. La teoría no te dice cómo hacer las cosas, pero abre posibilidades. En un mundo que constantemente cierra posibilidades, es importante abrirlas. Una vez, Nancy Fraser (filósofa feminista norteamericana) me preguntó cómo se podía distinguir entre las posibilidades que había que valorar y las que no. Ella quería una forma de medir normas. Pero yo creo que se trata de maximizar las posibilidades de vivir la vida, aunque ésta sea precaria. De todos modos, cuando la gente toma una teoría y luego hace su propio análisis sobre una práctica social determinada –algo que yo no podría hacer– es algo maravilloso. Porque esa teoría sale del contexto en el que fue creada y entra en otro y se convierte en algo diferente. Para mí, la teoría es un gesto insuficiente. Hay que retomarla en distintos contextos para que se convierta en algo diferente. Y recién cuando esto ocurre la teoría es exitosa.

¿Y entonces es posible dejar una marca en el mundo?

–Cuando estaba en la facultad, yo formaba parte de un emergente movimiento gay y lésbico (por entonces no existía lo “queer”) y era una feminista comprometida. Lo que no entendía era cómo iba a poder juntar todos estos mundos diferentes. Parecían separados y que habría riesgos si intentaba unirlos. Pero, de a poco, de alguna forma se unieron, y yo me encontré en una posición afortunada. No estoy segura de que, como persona, yo pueda hacer una diferencia. Pero formo parte de un movimiento de pensamiento más grande que ha hecho y hace una diferencia.

Usted apoyó a Obama antes de su elección. Hasta ahora, ¿está satisfecha con sus primeros meses en el gobierno?

–Es verdad que voté a Obama en las primarias demócratas y en la elección final, pero tenía algunas dudas sobre sus posiciones. Es un demócrata centrista y es importante saber que la “izquierda” consiste en movimientos sociales radicales que no siempre están bien representados por Obama o sus funcionarios. Mi esperanza es que surja una práctica de la crítica en la izquierda. Por supuesto que estamos aliviados ahora que Bush se fue y que Obama está en el poder. Pero hay que recordar que Obama nunca apoyó el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo y que tenía el poder para influenciar en la votación de California que anuló el matrimonio gay. Pero, por razones tácticas, eligió no hacer nada. Y estuvo dolorosamente callado durante el ataque a Gaza, incluso cuando debería ser claro para él que los judíos progresistas ahora están preparados para criticar la violencia del Estado israelí. También eligió en su gabinete a gente que es muy conocida por su misoginia y racismo, como Lawrence Summers (N. de la R: profesor en Harvard y director del Consejo Nacional Económico). Así que veamos cuán lejos está dispuesto a ir con respecto a las decisiones más difíciles. Debo decir que luego de sus primeros tres meses en el gobierno estoy más contenta de lo que había pensado. Cuando fue electo, me preocupaba que tanta gente estuviera enamorada de él y lo idealizara y que luego se decepcionara por completo o que “disculpara” sus numerosos compromisos con fuerzas más conservadoras. Pero creo que Obama hizo un buen trabajo al asegurarse de que la gente no lo viera como un Mesías. Ofrece esperanza, pero no redención, lo que para mí es un alivio. Ya veremos qué posición tomará su gobierno en cuanto al aborto. En mi opinión, ésta es una pregunta abierta.

¿Le resulta llamativo que en este momento se discuta en distintos lugares del mundo –con el apoyo de múltiples personalidades públicas– la legalización del matrimonio gay y que el aborto, a su vez, siga siendo un tema tabú o defendido sólo por grupos de mujeres militantes?

–Es importante considerar cómo el movimiento “pro-matrimonio” ha limpiado las relaciones homosexuales y neutralizado el radicalismo sexual. Ahora gira alrededor de imágenes de monogamia y propiedad. Y, sin embargo, la práctica del aborto es muchas veces presentada como una opción socialmente condenable o estigmatizada por la pérdida de status de clase. Así que me parece que necesitamos repensar el feminismo y los movimientos sexuales radicales para tomar en cuenta formas de filiación que no son conyugales y que no siempre se basan en derechos de propiedad. Y también habría que volver a aliar al movimiento gay y lésbico (y a los bisexuales) con el feminismo y la crítica de la opresión de clase. Mi temor es que en los Estados Unidos estemos aceptando los términos de la democracia liberal participativa en el sentido amplio del compromiso político. Por supuesto, quiero esa democracia, pero quiero que sigamos preguntándonos qué es lo que la democracia radical nos pide ahora.

¿Cómo ingresa el concepto de familia en esta historia? ¿Cree que se ha modificado?

–Creo que tenemos que distinguir “familia” de “parentesco”, pensando parentesco como ese grupo de personas de las que dependemos y que dependen de nosotros, una comunidad que participa de las mayores celebraciones y pérdidas de nuestras vidas. Creo que es un error restringir la idea de parentesco a la familia nuclear. Creo que todos necesitamos producir y sostener este tipo de comunidades. Demasiado peso emocional se deposita sobre la familia y la pareja, y encima estas instituciones deben abrirse a mundos más amplios. No es necesario estar unidos por la sangre o por el matrimonio para convertirse en esenciales unos para los otros. No solamente tenemos que imaginarnos más allá de estas maneras de relacionarnos sino también cómo podríamos vivir en ellas.

Informe: Milagros Belgrano Rawson.
Fuente: Revista Página 12, 9 de mayo de 2009. http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-742-2009-05-09.html

lunes, 27 de abril de 2009

Maria Balteira, Castaña e Soliña, A historia de tres mulleres de armas tomar

Lara Rozados . Un libro que se vén de publicar lembra a tres Marías sepultadas pola historia, unha foi trobadora, outra liderou unha revolta medieval e a terceira foi queimada por bruxa
Reloxo 26.04.2009 | 08:02
TAGS: maria Balteira , Maria Soliña , María Castaña ,

Maria Soliña recreada nunha peza de cerámica, e María Balteira recreada nun gravado de Luís Seoane



Unha deixou o fogar, no século XIII, para ir polas cortes reais, arrodeada de trobadores, aínda que a literatura medieval só nola fixese chegar a través do escarnio. Outra liderou unha revolta no Lugo do século XIV, e mesmo hai quen cuestiona a súa existencia, até o punto de pensar que é un ser mítico. E a terceira foi xulgada pola Inquisición como bruxa, e queimada nunha praia do Morrazo no XVII. Nunca se fala da súa vida real nin do interese económico da Igrexa en axustizala. Son María Balteira, María Castaña e María Soliña: Tres mulleres galegas de armas tomar é o título do volume editado por Baía, na súa colección Retallos de historia, que achega outra visión sobre estas mulleres, sobre os seus contextos históricos, e sobre a necesidade de mirar a Historia con outros ollos.

As autoras do volume, Guillermina Domínguez Touriño (profesora de historia) e Felicia Estévez Salazar (profesora de lingua e literatura galegas), acometeron este proxecto, empezando pola difícil tarefa de atopar fontes documentais. “Non hai nada: son tres mulleres anónimas, na Historia dos homes non aparecen”, di Felicia Estévez. Os testemuños son escasos: de María Balteira, o testamento que fixo para deixarlle os seus bens ao Mosteiro de Sobrado, e, iso si, o corpus de cantigas de escarnio en que aparece; María Soliña, a través da inquisitoria en que estaba recollidos os testemuños contra ela, e María Castaña “a través da tradición oral, porque non había máis nada”, explica Felicia.

En tempos de María Castaña...

Foi considerada un mito, mesmo aparece como tal no Dicionario de seres míticos galegos. Apenas hai fontes que testemuñen a súa existencia: só un documento sobre unha doazón súa á Catedral de Lugo en 1348. Ela, xa viúva, e os seus fillos, Gonçalvo Çego e Afonso Çego, acordan doarlle ao bispo Pedro López de Aguiar as súas terras e bens de San Pedro de Cereixa (na Pobra do Brollón), para emendar o agravio cometido contra o bispo (mataran o seu mordomo). Guillermina Domínguez observou as condicións históricas dun século marcado pola fame e a peste, a violencia social e unha brutal opresión sobre as mulleres.

“María Castaña atráeme moito, como medievalista”, sinala. Explica que abordaron mitos semellantes noutras culturas, coma o de Mary Auburn (do relato irlandés A batalla dos paxaros). “Non hai documentación, pero eu tentei abordar o Lugo desa época, ver que pasaba para que a cidadanía se rebelase contra a Igrexa. Ela defendeu o que era dela, hai un documento concreto que testemuña como ela e os fillos matan ao mordomo do bispo. Pero seguramente houbese moitas outras Marías Castañas...” Sinala que, malia este contexto hostil, as mulleres tiñan un papel activo durante o medievo. “En Ourense hai moita documentación dos séculos XIII, XIV e XV, de mulleres que denunciaban malos tratos, mesmo divorcios pactados de mutuo acordo. Houbo mulleres transgresoras...”.

Nas épocas en que os homes non estaban presentes, levaron adiante fogares e negocios: “eran propietarias, herdeiras e vinculeiras. Tiñan gremios en Compostela (non se lles permitía participar no gremio de cambeadores). Había agremiadas e mesmo mestras: os homes marchan ás Cruzadas, e moitas mulleres tomaban as rendas, iso si, coa condición de non casar. Só podían facelo cun home do mesmo gremio, para que el collese o negocio. Por iso non casaban”.

O convento chegaba a ser, nalgúns casos, unha liberación, fronte ao matrimonio e á posibilidade de mesmo morrer de parto. “Eran lugares de acceso á cultura”, explica Estévez. “Posteriormente, as abadesas, baixo o poder do Arcebispado, deixaron de poder saír á rúa. Fixéronse entón conventos de clausura, decisión das autoridades eclesiásticas para que aquelas mulleres non visen máis varón que o confesor”.

María Balteira e a mirada do escarnio

María Balteira, con nome propio, é a muller que máis aparece nas cantigas. De escarnio, iso si. “As mulleres destas cantigas son as reais”, explica Estévez: “a Senhor das cantigas de amor é a muller tan idealizada que non se pode chegar a ela (así como nas cantigas provenzais si que chega a haber contacto con elas). As das cantigas de amigo son rapazas novas, preto da natureza, chorando a ausencia do namorado... Pero as mulleres reais son as que saen nas cantigas de escarnio, falando exclusivamente delas en termos sexuais pexorativos”.

Poucas veces unha persoa inspirou tanta escrita, que mesmo chega ao século pasado: escribíronlle Lorenzo Varela, Manuel María, Darío Xohán Cabana, Álvarez Blázquez (no Cancioneiro de Monfero) e Marica Campo, na obra teatral Confusión e morte de María Balteira. “Dende Afonso X até o último dos trobadores falan de María Balteira”, salienta Estévez. “Pero aparece sempre como prostituta sen máis: nas cantigas de escarnio non hai tabú ningún para falar do sexo, mais as mulleres están totalmente deostadas. Hai unha dobre moral que dura até hoxe”. Pero ela marchou do fogar para dedicarse á arte, nun mundo de homes: “tiraba con bésta, xogaba, bailaba, tocaba, e podemos supoñer que comporía. Se estas mulleres estaban todo o día arrodeadas de trobadores, quen di que elas non compuxesen tamén cantigas? Mesmo na sétima partida de Afonso X fálase de xograresas. Non hai máis documentación, pero sería un tema interesante para investigar. Na literatura medieval aparecen as mulleres como obxecto, pero non como autoras. Haberá que buscalas”, apunta Felicia Estévez.

A Inquisición e María Soliña
Ilustración de María Soliña: Uqui Permui

“De María Soliña escoitamos moitas cousas, pero non se afonda en por que estas mulleres que quedaron viúvas (cando os turcos invadiron a Ría de Cangas no XVII) e tiñan dereitos de presentación da Igrexa eran as máis denunciadas como bruxas. Como unha muller aos 66 anos, logo de vivir toda a vida nunha vila, é acusada de bruxa? A que intereses responde? Non era cuestión de que fosen bruxas, malia que as crenzas populares se ofusquen aí. Detrás hai algo máis poderoso: intereses económicos da Igrexa. Técese toda esa escuridade na vida delas para que queden como meigas, como tolas”, sinala Estévez.

María Soliña estaba casada con Pedro Barba, e del herdou unha facenda importante e dereitos de presentación en San Martiño de Moaña e San Cibrán de Aldán (unha concesión pola que o titular podería participar dos beneficios dunha igrexa que se levantase en terras da súa propiedade, coma esmolas, décimos...). En 66 anos da súa vida ninguén a denunciou, pero cando quedou viúva, comezou a persecución da xustiza segrar para lle retirar o dereito de presentación. “Non era complexo amedrentar mulleres viúvas, empobrecidas e coas penurias e cargas que lles tocou vivir, para apoderarse do pouco que lles quedaba”, podemos ler no libro. As torturas do Santo Oficio serviron para quedar coas pertenzas das chamadas bruxas.
‘Se non o facemos ninguén o fará por nós’
As autoras do libro sinalan que o obxectivo deste estudo, non é facer historia compensatoria: “a Historia non podería desenvolverse se as mulleres non estivesen aí. Traballaron e tiveron papeis activos sempre. A cuestión é o recoñecemento, que a Historia se reescriba como Historia de homes e mulleres, non que teñamos que construír unha historia paralela. Coma se houbese a Historia da Humanidade, que é masculina, e a outra, que é de menor categoría”, afirma Felicia Estévez. Guillermina Domínguez, pola súa parte, sinala “na Historia de Galiza hai moitas escuridades. A Igrexa ten moita documentación que aínda non é accesíbel. Eu preparei materiais para o ensino, sobre Historia da Arte, incluíndo as mulleres, e non interesaron. Pero a primeira batida forte da Revolución francesa é cando as mulleres botan abaixo a reixa do Rei”.

Como docentes, topan aínda un auténtico ermo no que se refire aos materiais curriculares: “os temarios son os mesmos que hai vinte anos”, explica Estévez. “Cambiou por exemplo a definición de soldadeira nos libros de literatura galega. Antes aparecía como “muller de dubidosa moralidade”, e no instituto fixéramos unha protesta a unha editorial para que cambiase esa definición”. Pero polo demais, as mulleres non aparecen nos libros. “O natural sería que saísen nos currículos normais, non que sexa o traballo voluntario do profesorado o que inclúa estas materias”.

Escolleron para abrir o libro unha frase de Louise Otto Peters: “a historia de todos os tempos, e a de hoxe, especialmente, ensínanos que (...) as mulleres serán esquecidas se elas se esquecen de pensar sobre si mesmas”. Cando a cosmovisión hexemónica (tanto na Historia como na literatura, na filosofía ou na arte) segue a ser aínda profundamente androcéntrica, queda moito que facer. “Para pensar sobre nós mesmas precisamos o feminismo, cuestionalo todo”, salienta Domínguez. “Temos que aprender a revisar, a reler as fontes. É como se pretendes estudar a historia de América sen a historia da escravitude negra”.

miércoles, 22 de abril de 2009

Entrevista María Ruído

"O meu traballo esixe unha mediación, non comeza e se esgota no visionado"

W&W:Work&Words é unha mostra coproducida entre o Centro Galego de Arte Contemporánea e o Museo de Arte Carrillo Gil, en México, que recolle a creación de María Ruído (Pidre, Ourense, 1967), dende as súas performances de finais dos 90 até as súas últimas creacións en vídeo. Está na sede do MACG, e poderemos vela no CGAC entre o 17 de decembro e o mes de febreiro de 2010. Unha entrevista de Lara Rozados.

Como naceu a iniciativa da mostra?

O CGAC e o Museo de Arte Carrillo Gil acordaron facer intercambio de artistas, e por parte do CGAC mandáronse dossiers. O Carrillo Gil traballa con artistas que, malia seren novos e non ter o seu traballo excesivamente museificado, teñen corpo de traballo abondo para facer unha mostra individual. A miña mostra é, máis ca unha retrospectiva, unha mirada sobre un corpus de traballo que chega a 12 anos, e onde se ve unha evolución.

E o seminario, en colaboración co Programa de Estudos de Xénero da UNAM?

Pola miña traxectoria no feminismo, coñecía o traballo deste programa, e parecíame boísimo. Foi unha experiencia importante para coñecer o traballo de moitas mulleres que participaban nel, e tamén unha oportunidade para unir ámbitos de acción que me interesan moito: o museo, o cinema e a universidade ou academia. Foi unha experiencia moi boa: durou dous días, e nas dúas sesións de catro horas tivemos 20 ou 30 persoas, con moitísima entrega e entusiasmo, algo que non acontece en Europa. Somos seres demasiado alimentados.

Como formulou alá a mostra, e como a vai formular aquí, cando veña ao CGAC para finais de ano?

O meu traballo, cando funciona en sala, esixe unha mediación, non comeza no visionado e se esgota no visionado. Quixen construír unha especie de lugar de traballo, de reflexión, achegando textos relacionados coas instalacións (vídeo e vídeo-performance, sobre todo). A diferenza é que aquí a miña obra xa é máis coñecida, e a montaxe da exposición vai ser máis complexa: con Rosebud vou facer unha desmontaxe de material, entre o de entrevistas e o de arquivo.


As lecturas son diferentes...

Nós estamos inseridos no ciclo de consumo, e en México son moito máis críticos. O ano pasado foi o 40 aniversario dos asasinatos do 68, e para este é o centenario da Revolución. Teñen unha postura moi belixerante: se a recepción de Rosebud en Europa se caracterizaba porque temos unha historia bastante común (as ditaduras española, portuguesa e grega tiñan contacto, tense moi presente a II Guerra Mundial), alí non existiu unha ditadura formal, pero si contextos de represión moi dura. En calquera caso, a mirada que propuxen non era cara dentro, senón comparativa, pondo en conexión as políticas de memoria de Gran Bretaña coas nosas.

Cal é a evolución que podemos atopar en W&W:Work&Words?

A primeira parte sitúase no meu traballo entre mediados dos 90 e o 2000, tres accións relacionadas co traballo sobre o corpo (Operación Peter Pan (Hansel y Gretel), Cronología e La voz humana). Despois hai outra parte máis relacionada co concepto de traballo, dende o feminismo, no capitalismo (velaí Ethics of care, Tiempo real e Ficcións anfibias). A última ten que ver con como se constrúe a memoria colectiva, fundamentalmente a través do imaxinario cinematográfico, e temos, distantes no tempo, A memoria interior e o Plan Rosebud, un proxecto que desenvolvín durante tres anos. Vese un salto cualitativo e cuantitativo, non tanto en canto a lonxitude como a corporeidade, potencialidade. Rosebud está máis próximo ao cinematográfico, funciona tamén fóra do espazo expositivo. Agora mesmo vai para Nova York.


Os corpos e a produción

Espazo, corpo e tempo, e como os regula implicitamente o capitalismo, son unha constante na súa obra.

Ten bastante que ver coas reflexións sobre o concepto de subxectividade, de corporeidade, como o Estado controla a través del a nosa vida diaria. Calquera forma de traballo implica pór o corpo a traballar, é algo en que investigo dende a miña tese, e que sinalo cando me preguntan polo paso da performance ao vídeo: é coma o paso do corpo individual ao corpo colectivo, cando empecei a abordar a historia de meus pais, emigrantes. A creación dun corpo común, dunha clase traballadora, é fundamental para estudar os procesos históricos.



Voz Humana


"O persoal, máis que político, é económico". Falemos de feminismo e loita de clases...

Aprendín do feminismo a non entender a política como o que se nos vende. Vai moito máis alá ca ser unha cuestión de partidos e de eleccións, ten que ver coa nosa praxe como suxeitos. Algo moi interesante que descubrín cando empecei a investigar en feminismo era o descoñecemento da nosa historia máis próxima. Moitas mulleres atoparon que os seus compañeiros de esquerda, os máis revolucionarios, eran uns reaccionarios para certas cuestións. O marxismo tradicional non contempla o xénero, e isto veuse despois no socialismo real. Tamén é interesante o discurso que asociou o feminismo coa burguesía. Pero clase e xénero son dous conceptos interrelacionados. Para min, a grande revolución do século XX foi a través da loita das mulleres. A teoría crítica, o movemento queer, o feminismo poscolonial contemplaron outras variables alén das económicas, e foron artífices do gran cambio.

Cales son as relacións entre mirada, poder, e dominación simbólica? Ten reflexionado sobre a violencia...

Ter unha cámara na man xa é un exercicio de poder. En canto ao tema da violencia, non me gusta traballar en cousas en que non poida entrar de primeira man, facer un traballo moi corporal. Sentíame algo vouyeur... Penso que todas as mulleres, e tamén os homes, temos unha experiencia moi clara do que é a violencia simbólica. Nas miñas primeiras performances traballei moito sobre ela, especialmente sobre a aprendizaxe do masoquismo, sobre esa educación sentimental horríbel que temos e que é o primeiro chanzo da violencia, a través dos contos infantís. Pero despois deixei de traballar nese ámbito. Non quero representar a ninguén, non me gusta o concepto ese de "darlle voz á xente".

Dixo "Impórtanme máis os mecanismos e dispositivos dos relatos, que contar a historia". Sitúase vostede como mediadora máis que como creadora?

Hai unha renuncia explícita a que haxa testemuños ou persoas que contan a súa propia experiencia. O meu interese non é historiográfico, o que me interesa é como sen contan os relatos, quen os lexitima, quen se apropia da plusvalía simbólica, por exemplo, da II República, tanto dende a esfera académica como dende a mediática. A edición, o proceso de montaxe en si xa é unha gran manipulación, por iso o que quero facer no CGAC é dar a coñecer o material que non entrou na edición final, todo fragmentado, para que cadaquén poida crear a súa propia construción narrativa. Unha especie de Rayuela. Amais, é un proxecto que está feito con cartos públicos, non é meu. Ese material ten que ser accesíbel.

De feito, carecemos de acceso ao material, temos narracións elaboradas. Como se construíu a Historia, "do documento ao monumento"?

Somos incapaces de arquivar, de gardar as nosas imaxes e palabras. Xa non é a miña propia xenealoxía, á miña xeración enteira custounos moito acceder a ela. É importante fixarse nos mediadores, en quen constrúe o relato. A cuestión do acceso aos arquivos é un tema gravísimo, existe unha privatización, tremenda, non están dixitalizados, son carísimos, tes que desprazarte moito para acceder a fragmentos pequenísimos... Buscando material sentíame coma cando era pequena e a bibliotecaria me trataba coma se os libros fosen seus. Estas políticas de memoria encamíñanse que non se fagan relecturas, a incapacitarnos para outra lectura que non sexa a hexemónica.

Vostede pon moito interese na súa obra por evidenciar a montaxe, a mediación.

Dende logo, é unha declaración de principios. A miña posición ideolóxica está moi clara, e afástase dese discurso que quere naturalizar o relato que nos conta, non evidenciar que é un construto. O "así son as cousas e así llelas contamos" dos informativos. Pero eu non quero esconder que existe unha montaxe.

viernes, 20 de marzo de 2009

Entrevista: Ana Álvarez-Errecalde


El Nacimiento de mi Hija; díptico fotográfico sobre canvas; Serie Egología; 2005.

1.¿Cómo te llamas?
Ana Alvarez-Errecalde


2.¿En dónde naciste?
En una ciudad portuaria que nunca miró al mar:
Bahía Blanca, Argentina.


3.Si tienes hermanos ¿Qué lugar ocupas entre ellos?
Tengo 5 hermanos, 3 mujeres y 2 varones.
Soy la sexta.


4.Por favor, háblanos de los colores de tu infancia.

Veo el sol entrando al comedor de mi casa mientras devoro las National Geographic encuadernadas por mi madre. Veo las calles con charcos que reflejan la ciudad distorcionada. Los rojos, blancos y grises de las baldosas de un patio lleno de verde. Un naranjo,un ceibo y una glicina violeta que embriaga todos los sentidos. La luz del sur le da un tinte especial a todos los colores.


Carmen; Serie Vida; 2004

5.¿Con cuál de los elementos (agua, tierra, fuego, aire) te identificas más y qué te une a él?

Tierra (con no pocos incendios, ventarrones y lluvias). Soy racional y práctica. Hecho raíces en mis afectos. Soy cíclica: Trabajo mucho, me agoto y vuelo a dar frutos.

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6. Actualmente ¿ A qué te dedicas? Y dicha actividad ¿cómo ha influído en tu modelaje como mujer?

Me dedico a hacer arte, fotografía, video documental y experimental. Uso mi creatividad y soy mujer pero no creo que mi actividad me modele. Creo que es al revés. Quién soy es lo que modela el tipo de trabajo que hago.

Una gran parte del discurso de mi obra está basado en ofrecer una imagen diferente a la que en general se ha mostrado de las mujeres. Un ejemplo de esto es la foto del nacimiento de mi hija, pero también hay otras en dónde retrato mujeres que no representan un producto ni una moda ni un ícono sociopolítico, sino la autenticidad de mostrarse a sí mismas con sus marcas personales, sus arrugas y cicatrices, a cambio de dejar constancia de que ellas también existen.


7. ¿ Qué te significa ser mujer?
Expansión. La multiplicidad del ser. Combinar lo cotidiano con lo extraordinario. La búsqueda permanente de un equilibrio entre ser madre, hija, amante, artista, amiga, estar en casa o explorar mundo, exponerme o guardarme.


Txell y su Madre; Serie Vida; 2005.


8. Compártenos tanto como quieras, acerca de tu experiencia sobre la maternidad y el parto, y sobre tu decisión para dar testimonio de tus creencias profundas a través del trabajo fotográfico que te hiciste cuando nació tu nena y que hoy anexamos a esta entrevista para compartirlo con todas nuestras lectoras.
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Nunca ví el parto como un evento médico. A pesar de no haber conocido mujeres que dieran a luz en cuclillas, de niña decía que pariría de esa manera. A pesar de haber crecido con películas en donde las mujeres estaban fuera de control al parir, confiaba en que esa visión era sólo un estereotipo. Había visto parir a mi perra y no creía que pudiese haber tanta diferencia en la reproducción de dos mamíferas.

Soy madre de un niño y una niña. Ambos nacieron en casa en partos muy diferentes pero totalmente maravillosos. Después de 8 meses de disfrutar a pleno la vida de nuestro primer hijo, Jorge y yo nos enteramos que debido a una malformación congénita, su desarrollo sería distinto a lo esperado. Con nuestro hijo recorrimos un largo camino de amor y responsabilidad.

Al decidir tener otro bebé, nuevamente preferimos la intimidad y la tranquilidad de nuestra casa a las reglas y protocolos de un parto hospitalario. En España cómo en tantos países, las episiotomías son la norma, se induce el parto en hasta un 42% de las embarazadas y hay tasas de hasta el 25% de cesareas, valores muy por encima de los recomendados por la OMS.

Tras un embarazo saludable y el volver a leer los libros ya leídos 5 años antes, me preparé para parir en familia.

Como por capricho quise hacerme una foto unida al bebé por el cordón umbilical. Había soñado con esa imagen un par de veces durante el embarazo y el poder semiótico me dejó hechizada. Al acercarme a la fecha de parto fuí con una de mis hermanas a comprar el fondo y conseguí quién me preste las luces para armar un mini estudio en casa.

A los pocos días, mientras yo galopaba las contracciones, Jorge colgó el fondo e inmediatamente nuestra niña decidió ver el mundo. Luego de darle la bienvenida me hice las fotos.
Tan pronto ví el resultado me decidí a mostrarlas, pero tardé bastante en encontrar quién quiso verlas y dos años y medio hasta dar con quién quiso publicarlas.

Para mí el sentido de la vida se refleja en estas fotos: amor, felicidad, responsabilidad, entrega, valor, confianza, instinto, aprendizaje, autocontrol.

Por otra parte en la foto siguiente, dónde ya el parto ha finalizado y la placenta está afuera, se puede ver una sombra a cada uno de mis lados: Nunca estamos veraderamente solos. Nada de lo que hacemos es gracias a nosotros mismos. Hay mucha gente que de una
u otra manera nos inspira, nos da fuerza, nos acompaña en el camino.

9. ¿ Qué melodías arroparon tu adolescencia?
Rolling Stones,Tom Waits, Nirvana, Paul Simon , David Bowie, Joan Manuel Serrat, Caetano Veloso, Silvio Rodriguez, Charly García, Mercedes Sosa, Polaco Goyeneche, León Gieco, Igy Pop, Los Fabulosos Cadillac, Los Redonditos de Ricota, Virus…

Gustos propios e influencias de hermanos mayores.


Coagular.; Fotografía escultórica; 2006

10. ¿ Quién ha sido tu madre en tu vida?
Una mujer alegre, fuerte, inteligente, inquieta, trabajadora, generosa, testaruda.
No me equivoqué al elegirla.


11. ¿ Qué improntas recibiste de tu padre?
El concepto de justicia, el valor de la palabra, el optimismo y el amor prioritario hacia los hijos. No me equivoqué al elegirlo.


12. ¿ A dónde te lleva la frase Círculo de Mujeres?
A la añoranza. Nunca experimenté un Círculo de Mujeres, no forma parte de mi historia. Los círculos siempre fueron de hombres mientras las mujeres juntábamos la mesa, lavábamos los platos, preparábamos el café…Me gusta imaginarlo como un intercambio fluído, donde una idea, vivencia o emoción pasaría de una a otra con la misma familiaridad que el mate.*

13. ¿ Esperas algo de lo Femenino para el futuro, de ser así ¿ Qué es lo que esperas?
Autenticidad. Que las mujeres seamos lo que queremos ser sin importarnos quién nos está mirando. Que eso se traduzca al mundo en menos consumismo, menos vacío emocional y más cordura.


14. ¿ Qué te significa ser argentina y vivir en Barcelona?
Llevo toda mi vida adulta fuera de Argentina. Antes de vivir en Barcelona, viví 7 años en Nueva York. Estar aquí ahora, es más parecido a estar en casa. La ciudad es encantadora, una de las pioneras en España para adaptar su red de autobuses y metros a personas con
discapacidad motora. Es cosmopolita, pero mantiene un ritmo casi pueblerino.

Me gusta mucho mi vida aquí pero en nuestro proyecto de familia están las ganas de seguir viajando.

Sanar; Fotografía encapsulada en forex y metacrilato; 100cm x 100cm; 2003.

15. ¿ Qué herencia espiritual estás construyendo para tus hijos?
Antes de tener hijos nos planteamos esta pregunta y la respuesta ha cambiado con los años. Hoy entiendo que no sólo heredarán lo que quisieramos que hereden sino
también nuestros miedos, inseguridades, intolerancias y equivocaciones. A partir de eso, a ellos les tocará hacer su propio trabajo.

Trato que en su herencia pese más:

El amor a la familia. El respeto hacia cada ser de la Naturaleza sin importar sus habilidades, limitaciones, pequeñez o grandeza. El valor del ser y no la coraza del tener. La gratitud hacia quienes nos acompañan en el camino de vivir. La libertad de ser todo lo que uno se propone. La fe en que siempre hay más de lo que vemos.


16. Escoge algún ser de la Naturaleza y descríbete a ti misma a través de éste:
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Una loba gris que sale a merodear sin su manada, pero tan pronto como quiere se une a ella. Aúlla para mantenerse en contacto a pesar de la densidad de la selva. Disfruta afuera porque sabe que tiene madriguera. Muestra los dientes y no ataca a menos que su cría esté en peligro. Una vez que elije compañero, se comparte la vida. Marco mi territorio, necesito un espacio íntimo.

Una loba gris rara que, como argentina rara, no come carne.


17. ¿Qué de aquella niña que fuiste, permanece absolutamente vivo en ti?
Las ganas de saber más. La intuición. La curiosidad y la pasión aventurera. El asombro. La prisa porque la vida es corta. El miedo a seguir perdiendo a los que amo. Las pecas que vuelven a salir cada verano.


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18. Completa las siguientes frases con lo primero que te venga en mente:

Mis manos...para abrazar a quienes quiero.
Mis pies...para correr hacia la aventura.
Mi corazón...se expande con cada experiencia.
Mi soledad...dura el tiempo que logro transformar la ausencia en presencia.
Mi mirada...para compartir lo que soy, lo que aprendí.
Mi silencio...digiere lo vivido, lo transforma, lo filtra y lo asimila.



19. ¿ Quién es Ana, aquí y ahora?
Dícese de un ser con muchas preguntas en busca de respuestas. Ana-rquica, ana-lítica y ana-creóntica.


Que encuentre lo que busco- Serie Alquimia

20. ¿ Algo más que quieras agregar?
Gracias Bea, me has dado la oportunidad de frenar el ritmo acelerado de estos días para mirar un poquito para adentro.


Entrevista realizada por Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría ⓒ , ella autoriza a Laboratorio Violeta para la publicación del presente trabajo. En caso dado de que alguien más quiera reproducirlo, necesitará su autorización expresa de su autora, para lo cual se la deberá contactar en circulodemujeres@hotmail.com