lunes, 26 de octubre de 2009

Cine feminista na Coruña: Barbara Hammer


ciclo CINE E CIENCIA, realizado coa colaboración da II edición da Mostra de Ciencia e Cine, organizada pola Asociación de Amigos da Casa das Ciencias e a Concellaría de Cultura do Concello da Coruña, coa proxección de varios traballos da cineasta feminista estadounidense Barbara Hammer (1939), presentados por ela mesma. A entrada é gratuíta.

Con motivo desta II edición da Mostra de Ciencia e Cine (26-31 de outubro), realizamos unha pequena selección de versátiles pezas que poden axudar a albiscar as tensas, complexas, vagas e históricas relacións mantidas entre a ciencia e o cine. A presenza da cineasta estadounidense Barbara Hammer (Hollywood, 1939), emblemática representante dun cine independente, feminista, lésbico militante e iconoclasta realizado á marxe dos parámetros industriais nos Estados Unidos e autora de películas como Nitrate kisses (1992), Tender fictions (1996) ou History Lessons (2000), clásicos do cine feminista lésbico baseados na combinación de materiais de diversa procedencia, permitirá coñecer algunhas das súas películas vinculadas coa ciencia, incluíndo a autobiográfica A horse is not a metaphor, que vén de ser premiada na prestixiosa Berlinale.

Onde: CGAI, Durán Loriga, 10, baixo

Cando: LUNS 26 DE OUTUBRO (20.30 horas):

OPTIC NERVE
(Estados Unidos, 1985)
Dirección, produción e fotografía: Barbara Hammer. Duración: 16 minutos.
Unha reflexión sobre a familia de Hammer (un dos seus grandes temas, xunto á sexualidade, a identidade e a derruba dos xéneros) realizada con impresión óptica editada con efectos equivalentes ás radiografías de raios X.

SANCTUS
(Estados Unidos, 1990)
Dirección, produción e fotografía: Barbara Hammer. Duración: 19 minutos.
Retrato do corpo humano e a súa fraxilidade interna, mediante placas de raios X extraídas das radiografías do Doutor James Sibley Watson, que dá título a outro filme de Hammer. Desvelando a estrutura do esqueleto amósase a necesidade de protección dentro dun planeta sucio onde proliferan as desordes nos sistemas inmunitarios.

VITAL SIGNS
(Estados Unidos, 1991)
Dirección, produción e fotografía: Barbara Hammer. Duración: 9 minutos.
Outro filme colaxe onde Hammer intercala secuencias que reflicten a morte extraídas de wésterns con intervencións persoais, fotogramas de Hiroshima, mon amour de Alain Resnais, un texto de Foucault e escenas da unidade de coidados intensivos dun hospital.


A HORSE IS NOT A METAPHOR
(Estados Unidos, 2008)
Dirección, produción e fotografía: Barbara Hammer. Duración: 30 minutos.
Persoal achegamento á terapia e consecuencias do cancro de ovario que afectou á propia Hammer, unha peza premiada este ano no Festival de Berlín. O compoñente autobiográfico de Hammer, presente desde os inicios da súa traxectoria artística, emparéntaa con parte da modernidade fílmica (de Van der Keuken e Perlov a Mekas, Cavalier ou Kawase), mentres a liña experimental se ofrece con lirismo a través de imaxes cheas de luz e movemento fóra do hospital (destaca esa adoración polos cabalos).

Cando: Martes 27 de outubro
Onde: Fundación Caixa Galicia
Cantón Grande, 20-23
18:00 A HORSE IS NOT A METAPHOR (Barbara Hammer, 2008)
18:30 THE LINGUISTS (Seth Kramer, Daniel A. Miller e Jeremy Newberger, 2007). Premio del Jurado Joven Mostra de Ciencia e Cinema 2008. Auditorio de la Fundación Caixa Galicia (Cantón Grande).
20:30 Conferencia de Barbara Hammer: “La ciencia en las películas experimentales de Barbara Hammer”.

martes, 20 de octubre de 2009

Continuidad y cambio. Género y culturas de la tecnología y el trabajo. Judy Wajcman



¿Cuál es la relación entre género y tecnología? ¿Qué posibilidades ofrecen las TIC a las mujeres en el entorno laboral? Éstas y otras interesantes cuestiones son abordadas en este artículo de una de las mayores expertas en la materia: Judy Wacjman.

El tema de este artículo es la naturaleza de las relaciones de género en la era digital, y su objetivo es ofrecer una visión general de los informes feministas tanto pesimistas como optimistas de la relación de la mujer con TIC, basada en estudios sociales de tecnología para proporcionar un análisis más sutil de la manera en que las relaciones de poder de género influyen en el diseño, contenido técnico y uso de artefactos.

ARTICULO EN AUDIO

Los debates acerca de las relaciones de género y las diferencias de sexo se han intensificado en los últimos años, junto con la prominencia siempre creciente de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). ¿Pero qué es lo que les depara a las mujeres la nueva sociedad -interconectada, con ingeniería genética, diseñada digitalmente, de control remoto- de la información global? Esta es la pregunta sobre la que reflexionaré aquí, basándome tanto en estudios sociales sobre tecnología como en la teoría de género.

A pesar de los más de treinta años de investigación e iniciativas prácticas que han tenido por objeto desenmarañar la relación entre género y tecnología, esta relación sigue siendo controvertida. De hecho, mi propio interés en la relación entre género, ciencia y tecnología se desarrolló en gran medida en respuesta a la larga marginalización de las mujeres con profesiones y trabajos de orientación técnica. Muchos estudios internacionales han identificado las complejas barreras existentes a la participación de la mujer, fijándose en la discriminación por sexo en el empleo y el tipo de socialización y educación que las chicas reciben y que las alejan de estudiar matemáticas y ciencias. Además, las campañas para cambiar los estereotipos de género, mediante la legislación y los programas e iniciativas para ayudar a las mujeres a obtener un igual acceso a la educación y el empleo en las ciencias y en ingeniería han tenido un éxito limitado.

Esto ha llevado a los estudiosos a cuestionarse el enfoque de "déficit de género" que tiene como objetivo a las mujeres como problema, y recurrir a explorar la naturaleza de género de la cultura del lugar de trabajo y la naturaleza de género de la misma tecnología. De hecho, las teorías feministas de género, tecnología y trabajo han avanzado muchísimo en las dos últimas décadas, tendiendo un puente en el debate, a menudo polarizado, sobre si las tecnologías reproducen el patriarcado o bien liberan a las mujeres. Los enfoques actuales se centran en la configuración mutua de género y tecnología, haciendo hincapié en que la relación entre ellas es fluida y flexible. Un enfoque así de co-construcción pone en un primer plano la necesidad de que un análisis de género vaya más allá, planteando la cuestión en el acceso igual, para incluir la política de diseño e innovación.

Estos son los temas que exploraré en este artículo. Empezaré describiendo, de manera muy esquemática, algunas de las perspectivas feministas, generalmente caracterizadas como pesimistas y optimistas, que se han adoptado para conceptualizar el vínculo entre mujeres y máquinas. La pesimista deriva del análisis de la tecnología y experiencia técnica como rasgo definitorio de masculinidad, perpetuando la segregación sexual en el lugar de trabajo. La optimista deriva de la idea de que los desarrollos innovadores en las tecnologías digitales han roto finalmente el vínculo entre la tecnología industrial y el privilegio masculino.

Yo defiendo que debemos partir de ambas perspectivas: ser más críticos con la ciencia y la tecnología, mientras que reconocemos su potencial para abrir nuevas dinámicas de género. En la sección final, recurro a algunas estudiosas recientes acerca del carácter marcado por el género de organizaciones, carreras y cultura de gestión.

Máquinas masculinas en lugar de telas femeninas


Empecemos reflexionando por un momento sobre la concepción tradicional de lo que consideramos que es la tecnología. Históricamente, ha existido una tendencia a pensar acerca de la tecnología en términos de maquinaria industrial y automóviles, por ejemplo, pasando por alto otras tecnologías que afectan a la mayoría de los aspectos de la vida diaria. La misma definición de tecnología, en otras palabras, tiene un sesgo masculino.

Mi propia formación es la de socióloga industrial, y recuerdo haber leído el artículo de Ruth Schwartz Cowan (1976) «The Industrial Revolution in the Home» donde defendía que la revolución industrial trataba también, y de forma crucial, los cambios tecnológicos en el hogar. Y es que para muchas de nosotras esto fue un gran cambio en la percepción de ver el hogar como algo lleno de tecnología, desde las máquinas lavaplatos y la electricidad, hasta los teléfonos. Y así como tan famosamente nos recordó, pese a todas las historias de maquinaria industrial, en ese momento no había rastro del biberón, algo que se da por sentado como accesorio doméstico.

Así pues, el proyecto feminista de redefinir la tecnología no sólo como algo que tiene que ver con las actividades masculinas, sino también de redescubrimiento de mujeres inventoras, ha sido muy importante. Hay un maravilloso artículo australiano sobre la historia del automóvil, donde Georgine Clarsen (2006) muestra que el discurso tecnológico ha oscurecido o ha hecho impensable la posibilidad de la participación activa de la mujer con las tecnologías en términos que sean similares a la de los hombres. En él ilustra cómo la publicidad de automóviles cuenta una historia en la que los hombres "dan" la tecnología del automóvil a las mujeres como un "regalo" para permitir a las mujeres superar una inferioridad física "natural". En su lugar, la autora documenta ejemplos históricos de mecánicos mujer perfectamente competentes con la tecnología de los automóviles.

En su libro clásico sobre la historia de la ingeniería en América, Ruth Oldenziel (1999) muestra de forma similar que el "problema" de las mujeres en la ingeniería es esa incapacidad persistente de la historia para "ver" los conocimientos mecánicos y los inventos de las mujeres, y pensar acerca del trabajo realizado por las mujeres como "tecnológico". De hecho, defiende que sólo fue durante finales del siglo XIX cuando la ingeniería mecánica y civil cada vez más llevó a definir lo que es la tecnología, disminuyendo la importancia de artefactos y formas de conocimiento asociados con las mujeres. Mientras que el concepto inicial de artes útiles había incluido costura y trabajos del metal, así como hilado y minería, con la formación de la ingeniería como profesión de clase media, de blancos y hombres, «las máquinas masculinas en lugar de las telas femeninas» fue lo que se convirtió en los marcadores modernos de la tecnología. Y como la experiencia técnica llegó a ser terreno de hombres, la feminidad fue entonces interpretada como algo incompatible con los objetivos tecnológicos.

Esta investigación histórica desafía la visión de que las mujeres están menos interesadas o son menos hábiles en áreas técnicas de trabajo, y la visión de que las mujeres no han desempeñado un papel significativo en los desarrollos tecnológicos a lo largo de la historia. Señala también la importancia de la cultura en hacer de la tecnología un dominio masculino. Las tecnologías tienen una imagen masculina, no sólo porque están dominadas por los hombres, sino también porque incorporan símbolos, metáforas y valores que tienen connotaciones masculinas. La reticencia de las mujeres "a entrar en ella" tiene que ver con la asociación estereotipada por sexo de la tecnología como actividad apropiada para hombres. No se trata simplemente de una cuestión de adquirir habilidades, porque estas habilidades estén arraigadas en una cultura de la masculinidad.

Por tanto, para navegar por ese mundo, para aprender su lenguaje, las mujeres deben abandonar primero su feminidad. El problema es que aunque se pide aún a las mujeres que intercambien aspectos importantes de su identidad de género por su versión masculina, no existe un proceso de "desgenerización" similar que se exija a los hombres. Dado el carácter relacional de feminidad y masculinidad, es decir, que son producidos en relación el uno por el otro, es imposible rehacer uno sin el otro. Ésta es una importante lección de la teoría de género.

Género arraigado en la tecnología


Estos análisis de la cultura masculina de la tecnología nos han llevado a cuestionar la naturaleza del conocimiento técnico, así como la forma de los artefactos. Además de reconocer los problemas de igualdad de acceso y oportunidades, las feministas han identificado la naturaleza de género del conocimiento tecno-científico y han puesto su centro de atención en los mismos artefactos.

En lugar de tratar la tecnología como neutra o sin valor, defendemos que las relaciones sociales se materializan en las herramientas y las técnicas: la tecnología refleja las divisiones de género y las desigualdades. El problema no es sólo el monopolio de la tecnología de los hombres, sino también la forma en que la masculinidad está arraigada en la misma tecnología (Cockburn, 1985; Wajcman, 1991). En otras palabras, los análisis feministas sobre tecnología se han desplazado más allá del enfoque de "mujeres y tecnología" para examinar los mismos procesos por los cuales la tecnología se desarrolla y se usa, así como también aquellos por los cuales se constituye el género.

Esta idea, que los artefactos personifican las relaciones de poder, ya no es controvertida, al menos entre los sociólogos. Como afirma Sheila Jasanoff (2006: 758): la tecnología, «vista antes como el dominio de ingenieros desapasionados comprometidos con la mejora inequívoca de la vida, ahora se ha convertido en el espacio febrilmente contestado en que las sociedades humanas libran las batallas políticas más amargas sobre las visiones en pugna del bien y la autoridad para definirlo».

Y si la ciencia y la tecnología no están libres de la política y por encima de ella, entonces en una sociedad caracterizada por jerarquías de género, los artefactos deben estar marcados también por el género. Dicho de manera cruda, hemos llegado a ver la tecnología como algo a lo que se le ha dado forma socialmente, pero esa forma ha sido realizada por los hombres a favor de la exclusión de las mujeres. En general, la tecnología ha sido retratada como fuerza negativa, reproduciendo en lugar de transformando la división sexual del trabajo y el poder en el hogar y el trabajo. La propensión de los desarrollos tecnológicos para afianzar las jerarquías de género ha sido enfatizada, en lugar de las perspectivas que permiten para el cambio. En resumen, no se presta suficiente atención al concepto de agencia de la mujer. Y es precisamente este registro bastante negativo lo que ha provocado una reacción.

Aceptando la tecnología digital

La nueva generación de estudiosas feministas son mucho más positivas con respecto a las posibilidades de las TIC para capacitar más a las mujeres y transformar las relaciones de género (Kirkup y otros, 2000). De hecho, las preocupaciones iniciales acerca de dejar a las mujeres fuera de la revolución de las comunicaciones, víctimas de la brecha digital, ahora parecen fuera de lugar. Aunque los que optaron en sus inicios por Internet y el teléfono móvil eran predominantemente hombres, los estudios de los últimos años han revelado que las mujeres y las jóvenes son consumidoras y usuarias de TIC en cifras iguales a los hombres, ciertamente en los países más ricos (Brynin, 2006). Ya no se oyen los estereotipos anteriores acerca de la tecnofobia de las mujeres.

Así pues, ¿la tecnología sigue ocupando un sitio importante de la política feminista? Ciertamente, muchas ciberfeministas posmodernas han hecho suyas las tecnologías basadas en la Red, ya que supone el fin de la base personificada de la diferencia de sexos (Plant, 1998). La tecnología industrial puede haber tenido un carácter patriarcal, pero las tecnologías digitales, basadas más en la maña que en la fuerza, en las redes que en la jerarquía, anuncian una nueva relación entre mujeres y máquinas. Las tecnologías digitales facilitan el desdibujamiento de fronteras entre humanos y máquinas, entre lo masculino y lo femenino, permitiendo a sus usuarios asumir identidades alternativas. Para algunos autores, la virtualidad de Internet y del ciberespacio se ve incluso como una tendencia hacia medios femeninos, que proporcionarían la base tecnológica para una nueva forma de sociedad que es potencialmente liberadora para las mujeres.

En otro lugar he escrito profusamente (Wajcman, 2004) acerca del optimismo de las corrientes de la literatura de cyborgs y el ciberfeminismo y la manera en que ha cuajado la famosa visión de Donna Haraway (1985) del potencial positivo de la ciencia y la tecnología. Su preferencia por ser una cyborg "híbrido de organismo y piezas de máquina" ha sido citada constantemente.

El innovador trabajo de Haraway ha influido especialmente en las estudiosas feministas, ya que desafía correctamente la tendencia del feminismo de la segunda ola de retratar a las mujeres como víctimas. En su lugar, Haraway hace hincapié en la agencia de las mujeres y la capacidad para su "empoderamiento". Para las jóvenes en particular, su orientación y experiencia de las TIC es muy diferente en comparación con la de las generaciones anteriores. Los desarrollos en las tecnologías digitales requieren efectivamente un replanteamiento radical, tanto de los procesos de innovación tecnológica como de su impacto en la cultura y las prácticas de la vida diaria.

Sin embargo, existe el peligro de dejarse llevar por el gran bombo que se le ha dado a la cibercultura. Estas mujeres han participado activamente en la construcción de identidades híbridas y de transgénero a través de su consumo de nuevos medios (por ejemplo, la escritura de diarios en bitácoras es una actividad de moda entre las jóvenes), la posibilidad y la fluidez del discurso de género en el mundo virtual está restringido por el mundo material.

Consideremos por un momento el caso Second Life, un mundo virtual on line con más de un millón de registros. Es un espacio sofisticado en 3D diseñado para "residentes" adultos que pueden crear imaginativamente avatares, hogares y estilos de vida enteros usando una moneda propia de ese mundo. Este sitio se ve ampliamente como promotor de valores anti-establishment, y a la vez se ha convertido en una principal fuente de pornografía virtual, aparentemente bien adaptada a aquellos con un gusto por las formas sadomasoquistas sexuales (Bardzell y Bardzell, 2006).

Estos cibermundos de fantasía, entonces, no son entornos culturales necesariamente cómodos para que los habiten mujeres. Los estudios realizados sobre sitios de 3D tales como Myspace y Facebook han mostrado que cuanto más tiempo estén las personas en estos sitios virtuales, más llegan a ser ellas mismas -o al menos, versiones idealizadas de ellas mismas, pero ciertamente no identidades híbridas o alternativas, como lo indicaría la mitología-.

Tecno-feminismo

Las tecnologías digitales, por tanto, no son inherentemente patriarcales o inequívocamente liberadoras, sino que toman forma mediante las circunstancias sociales en que son diseñadas y usadas. Dentro de lo que se conoce ampliamente como la conformación social o enfoque constructivista, entendemos ahora la tecnología como producto sociotécnico -una web o red sin fisuras que combina artefactos, personas, organizaciones, significados culturales y conocimientos (Bijker, Hughes y Pinch, 1987; MacKenzie y Wajcman, 1999)-.

En un movimiento paralelo, la escritura feminista dentro del campo de los estudios de la ciencia y tecnología ha conceptualizado la relación entre género y tecnología como uno de conformación mutua. Un tema central es el examen de los efectos de las relaciones de poder de género en el diseño y la innovación. Los estudios empíricos demuestran cómo la marginalización de las mujeres de la comunidad tecnológica influye profundamente en el diseño, el contenido técnico y el uso de artefactos (Lie, 2003; Lerman y otros, 2003). Mi propio enfoque tecno-feminista concibe las relaciones de género como algo que se materializa en la tecnología, mientras que los discursos e identidades marcadas por el género coevolucionan simultáneamente con las tecnologías (Wajcman, 2004). De esta forma, la cultura de la masculinidad está arraigada en la misma tecnología.

Un ejemplo contemporáneo de la política de la tecnociencia marcada por el género puede encontrarse en el proyecto de la ingeniería de la máquina humanoide, en la forma de la inteligencia artificial, la robótica y los "agentes de software". Estos proyectos son particularmente iluminadores debido a sus presuposiciones de tipo cultural acerca de lo que significa ser humano. Aunque esta investigación reconoce cada vez más la importancia del cuerpo en el comportamiento y la cognición humana, Lucy Suchman (2007) defiende que las exigencias del diseño limitan a los investigadores a las tres suposiciones estándar acerca de la inteligencia como forma universal de práctica de resolución de problemas racional y desincorporada.

Por ejemplo, los investigadores de la Universidad de Texas han creado un robot con cara humana, el K-Bot, para facilitar la interacción entre humanos y máquinas socialmente inteligentes. El K-Bot tiene cara de mujer y expresa "emociones" -desde una cara burlona hasta una sonrisa, pasando por el fruncimiento del ceño- que son parte de un repertorio de la comunicación humana muy marcado por el género en cuanto a su uso en entornos sociales, incluyendo su uso en la jerarquía y la dominancia.

El hecho de que K-Bot se haya representado como mujer refleja la fantasía de los diseñadores de sistemas, en una economía de servicios que predica sobre el trabajo femenino, que sueña ser relevado del trabajo mundano que conlleva servirse a sí mismos. Tales visiones de los robots humanoides, a su vez, fomentan clases particulares de aplicaciones. Dada la escasez de mano de obra que experimentan los hogares para ancianos y con la previsión de que se produzca un gran aumento de la población mayor de 65 años de edad, los científicos japoneses y estadounidenses están experimentando con robots, al parecer sensibles, que puedan proporcionar un medio de bajo mantenimiento y así brindar cuidados a los ancianos. Sin embargo, como comenta Sherry Turkle (The Boston Globe, 3 de abril de 2006), tales intentos para mejorar el bienestar emocional de las personas mayores se basan en un engaño fundamental: "¿Le gustaría a usted hablar con algo que realmente no le entiende?".

Tales ejemplos señalan la necesidad de examinar las maneras en que el género de la tecnología afecta a todas las fases de desarrollo tecnológico. Para autores tradicionales de los estudios de la ciencia y tecnología como Bruno Latour (1996), la ausencia sistemática de mujeres de los sitios de innovación es a menudo un signo copiado de la movilización de los intereses de género. Para las feministas, la ausencia de la mujer de redes sociotécnicas específicas es tan reveladora como la presencia de otros actores e incluso una condición de dicha presencia. La infrarrepresentación de las mujeres en la ingeniería en el extremo de la gestión y de la alta cualificación de las profesiones de diseño informático y TIC afecta profundamente al por qué y al cómo se configuran los artefactos.

El problema de la marginalización de las mujeres se ve intensificado por la masculinidad de la cultura de gestión en general. Por ejemplo, seguir una carrera de éxito en el sector de TIC requiere la negación de múltiples culturas masculinas asociadas no sólo con el trabajo científico y tecnológico, sino también, como trataré a continuación, con las posiciones de gestión.

Cultura del lugar de trabajo marcado por el género


Al igual que la investigación sobre las mujeres y los ingenieros ha avanzado más allá de ver a las mujeres como el problema tanto como la solución, los sociólogos del trabajo defienden ahora que nuestras organizaciones del lugar de trabajo están en sí mismas marcadas por el género, es decir, que sistemáticamente diferencian entre hombres y mujeres. Una serie de presuposiciones ideológicas acerca del trabajo y de los papeles de género en el orden diario de las diferencias de género en prácticas organizativas y el hogar. Crean así una cultura del lugar de trabajo que es hostil para las mujeres, en especial para las mujeres en puestos senior. Me centraré aquí en cómo el papel de los gerentes se ha construido para inhibir el avance de las mujeres.

Tomemos, por ejemplo, la misma concepción de gerencia, no meramente como un trabajo de jornada completa, sino con un trabajo que requiere un total compromiso. Ahora bien, "compromiso" puede significar una variedad de cosas; como por ejemplo compromiso hacia la organización, compromiso hacia la unidad particular en la que se trabaja, compromiso hacia los colegas, compromiso hacia la carrera profesional. Pero sobre todo, lo que implica es sacrificio -que se pondrá el puesto de trabajo en primer lugar, por encima de todo lo demás-.

¿Y cómo se mide este compromiso? Como es muy difícil medir el rendimiento de la calidad del trabajo, el compromiso se mide a menudo en términos de tiempo pasado en el lugar de trabajo. Las tecnologías móviles han agravado este problema: ya no se tiene que estar físicamente en el trabajo, pero hay que estar constantemente disponible por teléfono móvil o correo electrónico. Mis investigaciones actuales versan sobre el impacto social del teléfono móvil, en ese marco hemos encuestado a una muestra representativa de mil familias. En nuestro estudio hallamos que los trabajadores se dividen uniformemente entre aquellos que se llevan el teléfono de vacaciones para hablar y trabajar con colegas, y aquellos que no lo hacen. Los varones (51 por ciento) son dos veces más propensos que las mujeres (31 por ciento) a utilizar el móvil para trabajar en vacaciones, pero son los gerentes los más propensos (60 por ciento) a llevarse el teléfono móvil de vacaciones para hacer negocios. Los resultados preliminares también parecen implicar a los dispositivos móviles en la intensificación del trabajo.

Este problema de las horas del trabajo tiene gran importancia y tiene dos vertientes. Una es la duración misma del tiempo que se trabaja -las encuestas a gerentes británicos, por ejemplo, muestran que como media trabajan más de 50 horas semanales y no es inhabitual la semana de 60 horas-. En Tokio, he observado de cerca cómo los "guerreros corporativos" varones en Japón a menudo trabajan más de 60 horas a la semana. Las pocas mujeres en estos puestos senior hacen las mismas largas jornadas que los hombres, pero persiste el prejuicio de que las mujeres carecen de la fuerza o determinación para mantener este esfuerzo.

La otra cuestión es la intensificación del trabajo, es decir, el creciente volumen de trabajo, que hemos visto durante la última década. La gente habla de cómo tienen que abarcar más y más en la misma cantidad de tiempo, y tienen que hacer ellos mismos trabajos que antes realizaban distintos miembros del personal. Éste es realmente un horario castigador y a menudo oigo que se menciona como parte de la "cultura de gestión masculina". Esto es pasto de infartos coronarios, incluso antes de que uno piense en intentar compaginarlo con una vida familiar activa y vida en la comunidad.

Las carreras profesionales de los hombres son, en conjunto, diferentes de las femeninas. Se ha institutionalizado la idea de que existen dos tipos de trabajadores: los hombres que trabajan continuamente y las mujeres que se toman tiempo libre o pasan a trabajar a tiempo parcial para cuidar de sus hijos -lo que se conoce en Estados Unidos como "el camino de las mamás"-. Son recurrentes los debates sobre el hecho de tener lo mejor de ambos mundos en el caso de las mujeres -ser capaces de seguir una carrera profesional y tener hijos-. Y hoy generalmente se está de acuerdo en que el equilibrio trabajo-vida es la clave para la felicidad, tanto de hombres como de mujeres.

Pero, aunque las mujeres cuentan ahora con más opciones, siguen teniendo que escoger entre tener hijos y tener una carrera profesional de una forma que los hombres no tienen que hacerlo. Las estructuras de la carrera profesional aún privilegian a aquellos con un historial laboral ininterrumpido de empleo a jornada completa y éstos son principalmente hombres -a los que se les unen unas pocas mujeres que generalmente tienen pocas responsabilidades domésticas o bien el medio de pagar a otras personas para realizarlas-. Muchas grandes organizaciones no son civilizadas. Este tipo de compañía dice que sólo se puede ser ejecutivo si usted no ve mucho a sus amigos y su familia, tiene pequeñas responsabilidades diarias fuera de su trabajo y renuncia a todos sus demás intereses. En suma, las organizaciones del trabajo y las trayectorias profesionales no se han adaptado a las vidas no laborales de sus empleados.

Lugares de trabajo respetuosos con la familia y el futuro del trabajo

Hace algunos años investigué acerca de los gerentes senior en las sedes londinenses de cinco multinacionales que se enorgullecían de sus políticas de igualdad de oportunidades de empleo. Mi libro basado en este estudio se llama Managing Like a Man: Women and Men in Corporate Management (1998). Elegí compañías en sectores líderes de alta tecnología para ver si había más oportunidades para las mujeres en ocupaciones de nuevas tecnologías.

Se ha hablado mucho del problema llamado "techo de cristal", y algunas organizaciones han realizado grandes esfuerzos por reconocer los problemas que tienen las mujeres para compaginar carrera profesional y familia. En las compañías que investigué, por ejemplo, hay una gama de políticas impresionantes de "respeto hacia la familia", incluyendo bajas familiares o por motivos profesionales para el cuidado de los hijos, ajustes de flexibilidad de jornada y a veces guarderías en el lugar de trabajo.

Sin embargo, descubrí que pocas mujeres senior aprovechaban estas políticas. Las mujeres en niveles junior sí las usaban y ciertamente marcaban una tremenda diferencia; pero los hombres estaban poco dispuestos a aprovechar estos ajustes de flexibilidad y eran reacios a asumir que el tiempo fuera del trabajo no se trataba de una baja por paternidad. Las mujeres continúan teniendo la responsabilidad primaria del "segundo turno" -el trabajo no remunerado del hogar-, incluso cuando se dedican plenamente a un trabajo remunerado. Esto es lo que Arlie Hochschild ha llamado "la revolución postergada" -que las mujeres han cambiado en medida mucho mayor que los hombres-.

El resultado es que una alta proporción de mujeres de éxito en puestos senior no son madres, en claro contraste con sus homólogos masculinos. Por ejemplo, un estudio de EEUU (Hewlett 2002) indica que la mitad de las mujeres mayores de 40 años de edad que ganan más de 100.000 dólares al año no tienen hijos, en comparación con el 19 por ciento de los hombres en la misma categoría. No es ninguna sorpresa que en muchos países se hable de una crisis de fertilidad entre las mujeres profesionales y con formación, ya que rechazan la maternidad en favor del empleo. Está claro que no creen que en el siglo XXI puedan tener lo mejor de ambos mundos.

Naturalmente, en la actualidad hay muchos ejemplos de gerentes mujer y de éxito. Mi investigación muestra que sobre todo adoptan modelos masculinos estándar de gerencia, pero persiste el estereotipo de mujer que tiene un estilo de liderazgo más consensual y comprensivo. Las mujeres senior siguen siendo extremadamente cuidadosas en la presentación de sí mismas. Lejos de tener lo mejor de ambos mundos, a menudo se hallan en una situación sin salida.

Conclusión

No podemos depender de las tecnologías digitales para lograr los cambios sociales que buscamos. Si las mujeres han de participar plenamente en la era de información, necesitamos continuar desafiando la concepción de que la feminidad es algo incompatible con los objetivos tecnológicos. Esto supone no simplemente aceptar las innovaciones tecnológicas, sino darles forma activamente. También requiere un nuevo modelo de trabajo y vida, donde mujeres y hombres se vean igualmente representados en todos sus puestos de trabajo, incluyendo los del nivel más alto de la economía digital.

Bibliografía

* BIJKER, W.; HUGHES, T. y PINCH, T. (eds.): The Social Construction of Technological Systems, MIT Press, Cambridge MA., 1987.
* BRYNIN, M.: «The Neutered Computer», en KRAUT, R.; BRYNIN, M. y KIESLER, S. (eds.): Computers, Phones, and the Internet, OUP, Oxford, 2006.
* CLARSEN, G.: «The woman who does: a Melbourne motor garage proprietor», en DOAN, L. y GARRITY, J. (eds.): Sapphic Modernities: Sexuality, Women and National Culture, Palgrave Macmillan, Nueva York, 2006.
* COCKBURN, C.: Machinery of Dominance: Women, Men and Technical Know-How, Pluto Press, Londres, 1985.
* COWAN, R. C.: «The industrial revolution in the home», en MACKENZIE, D. y WAJCMAN, J. (eds.): The Social Shaping of Technology, Open University Press, Milton Keynes, 1985.
* HACKETT, E.; AMSTERDAMSKA, O.; LYNCH, M. y WAJCMAN, J. (eds.): The Handbook of Science and Technology Studies, MIT Press, Cambridge MA., 2008.
* HARAWAY, D.: «A Manifesto for Cyborgs: science, technology, and socialist feminism in the 1980’s», Socialist Review, vol. 80, pp. 65-108, 1985.
* HEWLETT, S.: Creating a Life: Professional Women and the Quest for Children, Talk Miramax, Nueva York, 2002.
* JASANOFF, S.: «Technology as a Site and Object of Politics», en GOODIN, R. y TILLY C. (eds.): The Oxford Handbook of Contextual Political Analysis, Open University Press, Oxford, 2006.
* KIRKUP, G.; JANES, L.; WOODWARD, K. y HOVENDEN, F.: The Gendered Cyborg: A Reader, Routledge, Londres, 2000.
* LATOUR, B.: Aramis, Harvard University Press, Cambridge, MA, 1996.
* LERMAN, N. E.; OLDENZIEL, R., y MOHUN, A. P. (eds.): Gender and Technology: A Reader, John Hopkins University Press, Baltimore, 2003.
* LIE, M. (ed.): He, She and IT Revisited: New Perspectives on Gender in the Information Society, Gyldendal Akademisk, Oslo, 2003.
* MacKENZIE, D. y WAJCMAN, J.: The Social Shaping of Technology: Second edition, Open University Press, Milton Keynes, 1999.
* OLDENZIEL, R.: Making Technology Masculine: Men, Women and Modern Machines in America, Amsterdam University Press, Ámsterdam, 1999.
* PLANT, S.: Zeros and Ones: Digital Women + the New Technoculture, Fourth Estate, Londres, 1998.
* SUCHMAN, L.: Human-Machine Reconfigurations: Plans and Situated Actions, Cambridge University Press, Cambridge, 2007 (2ª edición).
* WAJCMAN, J.: Managing Like a Man: Women and Men in Corporate Management, Polity Press, Cambridge, 1998.
* WAJCMAN, J.: Feminism Confronts Technology, Polity Press, Cambridge, 1991.
* WAJCMAN, J.: TechnoFeminism, Polity Press, Cambridge, 2004.

Judy Wajcman

Judy Wajcman es catedrática en la Escuela de Investigación en Sociología (Research School of Social Sciences) de la Universidad Nacional de Australia (National University) y profesora visitante en el Instituto de Internet de Oxford (Oxford Internet Institute). Sus libros más recientes incluyen TechnoFeminism(Polity Press, 2004) traducido al castellano como El Tecnofeminismo(Ediciones Catedra, 2006) y The Politics of Working Life (con Paul Edwards) (Oxford University Press, 2005).

«Artículo publicado en el número 74 de la revista TELOS»

lunes, 19 de octubre de 2009

Unha manifestación plural e histórica a prol do galego ateiga Santiago

TODA A OPOSICIÓN ÚNESE CONTRA AS REFORMAS DO PP

Manuel Vilas, A Nosa Terra/Santiago.
Ducias de miles de persoas (100.000 segundo a organización) ateigaron Compostela na protesta convocada pola plataforma Queremos Galego. Por vez primeira nesta lexislatura, toda a oposición marchou xunta contra o recorte da promoción do galego executada pola Xunta do PP.
A Quintana ateigada na manifestación de Queremos Galego (Autor: Manuel Vilas)

Manifestación histórica en Santiago. A organización fala de 100.000 asistentes e a Policía Local, segundo Europa Press, de 50.000. En todo caso unha primeira impresión apunta a que se superou a protesta do Día das Letras. Daquela a Mesa pola Normalización falara de 50.000 asistentes.

“Ao Obradoiro!” ante a falta de espacio

Este domingo a Quintana encheuse por completo e moita xente non ficou fóra, polo que se escoitaron berros de “Ao Obradoiro! Ao Obradoiro!”. A organización presumiu de que aínda había xente na Alameda co acto xa iniciado na Quintana.

"Somos galego e temos dereito" e "Na Galiza, en galego" foron algúns dos berros máis populares. A manifestación descorreu sen incidentes polo centro e a zona vella de Santiago até a Praza da Quintana.

Primeiro ministro que participa nunha manifestación polo galego

Cifras á marxe, o que converte en histórico este 18 de outubro é a pluralidade da manifestación. Máis de 500 entidades e 3.000 persoas artellan o seu esforzo ao redor de Queremos Galego. O resultado é que por vez primeira PSOE, BNG, Esquerda Unida, Terra Galega e outras formacións marcharon da man contra os recortes á normalización do idioma executados pola Xunta do PP.

De feito, unha das fotos máis buscadas é a do ministro de Xustiza, Francisco Caamaño. O socialista é o primeiro ministro do Estado que participa nunha manifestación a prol do galego.

O BNG pide a Feixóo que volva ao consenso


A presencia e as declaracións de Caamaño reforzan a vinculación do PSOE coa loita polo idioma. O propio líder dos socialistas galegos, Manuel Vázquez, non dubidou en nomear a Feixóo hoxe como “inimigo número un do galego”.

Dende o BNG, Guillerme Vázquez reclamoulle ao presidente da Xunta que rectifique e “volva ao consenso”, en clara referencia ao anuncio do PP de derrogar o decreto do ensino do galego e as dúbidas sobre se respectarán o Plan de Normalización que aprobou Manuel Fraga.

Na lectura do manifesto, a actriz Patricia Vázquez tamén acusou á Xunta de violar, por vez primeira na democracia, a súa obriga estaturia de defender a lingua propia.

Antelo, Callón e Souto

Tamén falou o veterano galeguista Avelino Pousa Antelo, quen rematou a súa interlocución coa cita de Castelao “se aínda somos galegos é por gracia do noso idioma”. Seguiulle o presidente da Mesa, Carlos Callón, quen acusou a Feixóo de “racismo lingüístico” e dunha actitude “chulesca, arrogante e prepotente”.

Fechou o acto Xuxo Souto. O músico coruñés foi o máis aplaudido coas súas exhortacións a que os votantes do PP e a mocidade urbana súmense a defensa da lingua.

Iniciativa Lexislativa Popular



A plataforma 'Queremos Galego' critica varias medidas dos conservadores na Xunta. Entre elas, a próxima derrogación do decreto 124/2007 do galego no ensino; a rede de Galescolas; a modificación da Lei de Función Pública para a eliminación dunha proba de galego nas oposicións; ou as axudas á tradución de libros en galego.

Ante estes “abusos”, Queremos Galego anunciou que recollerá sinaturas para presentar na Cámara unha Iniciativa Lexislativa Popular (ILP).

Mentres, Feixóo, na súa visita de tres días a Londres, defendía a importancia dun ensino en tres idiomas e recoñecía a utilidade da lusofonía.

Persoeiros da cultura e mandatarios políticos

Do eido da Cultura participaron, entre outros, Avelino Pousa Antelo, Teresa Moure, Manuel Rivas; Bernardino Braña; Andrés Torres Queiruga; Susana Seivane e Manuel Lourenzo; o director de revísta Retranca, Kiko da Silva; Xurxo Souto; o promotor teatral Xesús Ron. No acto cantaron os cantautores Mini e Mero, membros de A Quenlla.

Por parte do PSOE participou o seu líder galego, Manuel Vázquez, o ministro de Xustiza, Francisco Caamaño, e varios deputados como Beatriz Sestayo, Francisco Cerviño e Xaquín Fernández Leiceaga.

Do Bloque acudiu a practica totalidade da cúpula dirixente, encabezados por Guillerme Vázquez e Carlos Aymerich. Tamén houbo representación de TEGA, Esquerda Unida (a súa líder Iolanda Díez estivo na faixa de cabeza) e outras forzas.

Na parte traseira da protesta marchou a Galego Sempre Máis e outros colectivos críticos coa labor da Mesa na Plataforma Queremos Galego, pero que comparte varias das reivindicacións da convocatoria de hoxe.

sábado, 17 de octubre de 2009

Ada Yonath, Nobel de Química 2009



La científica israelí Profesora Ada Yonath, investigadora líder en el área de la Biología Estructural, obtuvo el Premio Nóbel de Química, según lo informado en Estocolmo. Yonath comparte el prestigioso premio con Venkatraman Ramakrishnan, de Gran Bretaña y Thomas Steitz, de Estados Unidos. Yonath es la primera mujer que obtiene el Premio Nóbel de Química, desde 1964. Sus investigaciones avanzan en la estructura del ribosoma, el sistema de síntesis de proteínas del ribosoma y el modo de acción de los antibióticos.
El Presidente de la Nación, Shimon Peres, se comunicó para saludarla "La nación entera se emociona junto a ti", le dijo Peres. "Tu relevante investigación, abrió muchas puertas científicas. Te envío un fuerte abrazo y te agradezco en nombre de todo el Estado de Israel".
Yonath es la primera bióloga israelí que envió un estudio al espacio en una nave de la NASA y, durante años, cooperó con 12 misiones. Sus estudios aportaron al desarrollo de los antibióticos más eficientes, capaces de atacar la intromisión de bacterias. Yonath se ocupó, durante la mayor parte de su carrera científica, del revelado de la estructura de los ribosomas. Sus esfuerzos incluyen avances técnicos pioneros revolucionarios en la biología estructural en el mundo entero y culminaron con la determinación de las estructuras de dos sub-unidades ribosómicas. Sus investigaciones son claves en el desarrollo de nuevos métodos de cura para diferentes enfermedades.
Yonath nació en Jerusalem en 1939, siendo huérfana de padre desde una edad muy temprana. A pesar de verse ante la necesidad de ayudar en la manutención familiar, continuó sus estudios, cursando en la "Nueva Secundaria" de Tel Aviv. Al concluir el servicio en el ejército de Israel, estudió en la Universidad Hebrea de Jerusalem, donde se graduó con el título de Química con especialización en Biofísica. En el marco de sus estudios de Tercer Título, que completó con excelencia en el Instituto Weitzmann en Rehovot, inició su labor de investigación. En 1968, obtuvo su Diploma de Doctorado y luego se concentró en su investigación post-doctoral en el Instituto "Carnegie Mellon" en Pittsburg y en el Instituto de Tecnología, MIT de Estados Unidos.
Fuente Original:

viernes, 16 de octubre de 2009

Angeles Caso, Planeta 2009 con una novela sobre mujeres inmigrantes


La escritora y periodista española Ángeles Caso, con el seudónimo de Virginia Évora, ganó hoy la 58 edición del premio Planeta con la novela "Contra el viento", una historia que trata sobre las mujeres inmigrantes en Occidente.

La novela ganadora, por la cual Caso se embolsa los 601.000 euros (unos 895.000 dólares) del premio -el de mayor dotación económica en España-, narra la historia de una joven de Cabo Verde que, después de muchos infortunios, emigra a Europa, donde primero en Portugal y luego en España la vida no deja de maltratarla.

Según dijo Caso un vez fallado el permio el libro aborda "la tremenda lucha que tienen que llevar estas heroínas del siglo XXI, para no morirse, desde que nacen, primero en sus países, tan pobres y hostiles, y luego en un ámbito tan complejo, como es el nuestro, y en el de la pareja, que también es muy duro".

La ganadora del Planeta confirmó que con "Contra el viento" continúa con sus "dos compromisos fundamentales: el primero con la literatura y el segundo, que ha crecido con los años, con las mujeres".

En sus últimas novelas y ensayos, Caso se ha centrado en mujeres, "mujeres que perdieron en la Guerra Civil (española) o, como en esta ocasión, mujeres que son fundamentales en nuestra sociedad, para que las demás podamos salir de casa a trabajar, seguir teniendo hijos y viviendo dignamente".

A su juicio, son mujeres "especialmente invisibles", "por ser mujeres, por ocupar puestos de trabajo ínfimos y porque encima pertenecen a otra raza" (sic)

Nacida en la ciudad assturiana de Gijón (norte de España) en 1959, Caso comenzó a trabajara en 1984 como periodista, profesión que abandonó para dedicarse a la literatura en 1994, año en el que ya fue finalista del Planeta, cuando el galardón fue concedido al Nobel Camilo José Cela.

En la misma velada literaria, que ha reunido en el Palacio de Congresos de Cataluña a un millar de invitados, el jurado ha seleccionado este año como finalista la novela "La bailarina y el inglés", del escritor español Emilio Calderón, ambientada en el período colonial británico de la India, donde el protagonista, un jefe de policía, debe resolver unos misteriosos crímenes.

El finalista, Emilio Calderón, dijo que "La bailarina y el inglés" es una novela, "en ocasiones costumbrista", que está ambientada en la India de 1944, escrita en primera persona por el inglés, un policía que debe investigar una conspiración, pero que protagoniza también una historia de amor".

La novela finalista, precisó su autor, "puede ser considerada también una novela de aventuras, en la que además de los dos personajes principales aparecen también un maharajá, un cazador de tigres y hasta un devorador de hombres".

La historia de "La bailarina y el inglés" sucede justo en el momento en que las tropas japonesas quiere invadir la India desde Birmania, y en ese marco histórico "el inglés trata de salvar lo que queda del Imperio Británico, sin saber que aparecerá la figura de esa bailarina, que cambiará su forma de entender su relación con su propia patria", según eplicó su autor.

Un total de 492 novelas se presentaron este año al Premio Planeta, una edición en la que el escritor Juan Eslava Galdán se incorporó al jurado.

El premio fue fallado por un jurado formado por Alberto Blecua, Pere Gimferrer, Álvaro Pombo, Carmen Posadas, Rosa Regàs, Carlos Pujol -secretario con voto- y Juan Eslava Galán -ganador del Premio Planeta en 1987 con la novela "En busca del unicornio"-.
De las novelas que se presentaron este año, una de ellas procede de Japón, un hecho sin precedentes en la historia de este galardón literario.

Al premio concurrieron 219 novelas procedentes de España, 10 del resto de Europa, 11 de América Central, 25 de Estados Unidos, 25 de México, 61 de América del Sur, uno de Canadá y uno de Japón, mientras que 139 autores no especificaron su procedencia.

Fuente original:

Carol Greider, Nobel de Medicina 2009



Carol W. Greider nació en 1961 en San Diego, California. Estudió en la Universidad californiana de Santa Bárbara y en Berkeley y se doctoró en 1987, dirigida por Blackburn Desde 1997 trabaja en el Departamento de Biología Molecular y Genética en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.

Currículum Vitae completo

jueves, 15 de octubre de 2009

Novedad editorial recomendada: DESOBEDIENTES

Desobedientes: Experiencias y reflexiones sobre poliamor, relaciones abiertas y sexo casual entre lesbianas latinoamericanas




Las páginas de este libro hablan de las vidas y las opciones de lesbianas de carne y hueso que construyen en el día a día el mundo que sueñan. Ellas desde diferentes registros y acentos particulares nos enfrentan a sus vivencias, a sus ensueños, a sus dolores, pero también a sus satisfacciones, sus búsquedas, su capacidad para poner en marcha otras formas de construir vínculos amorosos y sexuales más libres. El material es valioso porque reúne los saberes acumulados personalmente por cada una, a fin de poner en duda la idea arraigada de que la felicidad, el respeto, el cuidado, el placer solo pueden ser posibles dentro dos. También nos dicen, es cierto, que el camino no está lleno de rosas, no es ciertamente el camino más fácil el de las relaciones abiertas, pero el reto está ahí para todas. Después de todo el camino del lesbianismo tampoco ha sido fácil y no por eso nos ha dejado de llenar de satisfacciones.

Yuderkys Espinosa Miñoso

Índice:
Introducción, Yuderkys Espinosa Miñoso
A dos voces, Amanda Castro
Poliamor, Diana Marina Neri Arriaga
Desde la hoguera todos los cielos son posibles, marian pessah
Los congresos, Yoseli Castillo Fuertes
¿En el amor de Ruth y Noemí habrá lugar para Emma Goldman?, Chuy Tinoco
Terceras personas, Silvia Cuevas-Morales
Posiciones frente al mundo y otros poemas, Gabriela Robledo
Relaciones abiertas. De lo personal a lo político: revolución cotidiana y libertaria, Clarisse Chiappini Castilhos
Policías y fantasmas del amor, Norma Mogrovejo Aquise
Mías, Artemisa Téllez
Las puertas del deseo, Verónica Fulco
Proyecto Amigas en Libreamor, Gabriela Robledo
Despliegues en amor, Tatiana Paola Hernández Nieto

Coordinadoras: Norma Mogrovejo Aquise, marian pessah, Yuderkys Espinosa Miñoso y Gabriela Robledo.
Editorial: En la frontera
Año de publicación: Buenos Aires, 2009
ISBN: 978-987-23648-3-0
Páginas: 102
Distribución:
Latinoamérica: enlafronteraeditorial@yahoo.com glefasgc@gmail.com
España: vindicacionfeminista@yahoo.es aconcaguapublishing@yahoo.com